{"id":50386,"date":"2018-07-24T12:12:31","date_gmt":"2018-07-24T11:12:31","guid":{"rendered":"https:\/\/cargad.com\/?p=50386"},"modified":"2018-07-24T08:49:06","modified_gmt":"2018-07-24T07:49:06","slug":"relato-frostgrave-tumba-helada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/2018\/07\/24\/relato-frostgrave-tumba-helada\/","title":{"rendered":"[Relato] Frostgrave: Tumba helada"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Frostgrave-Feature.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29909\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Frostgrave-Feature.jpg\" alt=\"\" width=\"1138\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Frostgrave-Feature.jpg 1138w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Frostgrave-Feature-300x97.jpg 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Frostgrave-Feature-1024x332.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1138px) 100vw, 1138px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Saludos, Se\u00f1ores de la Guerra.<\/p>\n<p>Os dejamos un relato que nos ha enviado el parroquiano Antonio Garc\u00eda, para ambientaros en vuestras partidas en las calles de Felstad&#8230;.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h1><em>Al anochecer, sobre el hielo<\/em><\/h1>\n<p><em>Las nubes sobre la ciudad cambiaban de color al anochecer. Se mov\u00edan con el viento, como si un tornado tirase de ellas hacia las altas torres que dominaban el paisaje helado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEste cielo no es normal\u00bb, pens\u00f3 Royr. \u00abEsas nubes, esos colores&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Un rel\u00e1mpago le oblig\u00f3 a cerrar los ojos y, al abrirlos, todo a su alrededor estaba cubierto de un halo blanco. Sinti\u00f3 viento en la cara, una suave brisa al principio que fue aumentando de intensidad hasta obligarle a cerrar los ojos de nuevo.<\/em><\/p>\n<p><em>Se par\u00f3 el viento, levant\u00f3 la mirada y vio sorprendido un cielo despejado y sin nubes.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEn qu\u00e9 maldito momento dej\u00e9 todo para venir aqu\u00ed. Este lugar&#8230;.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Un aullido de lobo brot\u00f3 en la distancia, no lo suficientemente lejos. Otros respondieron desde las colinas cercanas.<\/em><\/p>\n<p><em>Comenz\u00f3 a nevar.<\/em><\/p>\n<h1><em>El plan del mago<\/em><\/h1>\n<p><em>Las caras alrededor de la hoguera mostraban preocupaci\u00f3n. Estaban entre las ruinas de una torre, resguardados del fr\u00edo viento y con un techo, o lo que quedaba de \u00e9l, sobre sus cabezas. Los magos hab\u00edan subido a las plantas superiores pasando por encima de escombros y maderas podridas. Los tres hermanos Haric estaban apostando con el semiogro a que la torre se derrumbar\u00eda antes de que bajasen. El gigante gan\u00f3 la apuesta.<\/em><\/p>\n<p><em>Cubiertos de sombras, como si no se quisieran despegar de sus ropas, bajaron dos figuras encapuchadas. Uno de ellos era un anciano envuelto en una t\u00fanica oscura, el otro era m\u00e1s joven y vest\u00eda una capa gris con ropas del mismo color debajo. Llevaban varios pergaminos atados entre s\u00ed y una caja de madera blanca, muy ornamentada y rematada con bordes dorados. Se sentaron junto a la hoguera desplegando algunos de los objetos frente a ellos. Esperaron a que todo el grupo se pusiera alrededor del fuego para comenzar a explicar el plan.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso hab\u00eda ocurrido dos d\u00edas atr\u00e1s. A la ma\u00f1ana siguiente emprendieron el camino hacia la zona este de la cuidad. Los magos dijeron haber encontrado indicaciones para abrir una de las c\u00e1maras que se encontraban bajo el palacio del lago, lo que pod\u00eda significar un bot\u00edn considerable. Tambi\u00e9n dijeron que hab\u00eda otros grupos de camino al mismo sitio, aunque no precisaron c\u00f3mo sab\u00edan esto. Si ten\u00edan raz\u00f3n se derramar\u00eda sangre, y pronto.<\/em><\/p>\n<p><em>Royr se coloc\u00f3 bien la ballesta a la espalda, comprob\u00f3 la bolsa con los pivotes y se ajust\u00f3 la capa para taparse del viento helado. Mirando al horizonte pod\u00eda ver los muros de la ciudad. Le pareci\u00f3 ver unas siluetas junto a las puertas y pod\u00eda jurar que, a pesar de la distancia, estaban caminando hacia ellos.<\/em><\/p>\n<h1><em>Huesos rotos<\/em><\/h1>\n<p><em>Las columnas, de un di\u00e1metro enorme, y repletas de bajorrelieves incomprensibles, le proteg\u00edan de las esquirlas de hielo arrastradas por el viento. Estaban colocadas sin sentido, como si evitasen cualquier simetr\u00eda. Royr pens\u00f3 que tal vez formasen un dibujo visto desde cierta altura. La necesidad de conocer y descubrir el prop\u00f3sito de aquellas ruinas le impuls\u00f3 a moverse. Durante unos minutos descuid\u00f3 su puesto de guardia frente a la entrada de la cripta y su refugio de la ventisca para deambular entre las columnas.<\/em><\/p>\n<p><em>Por momentos cre\u00eda estar encontrando sentido al conjunto, comprend\u00eda el lenguaje oculto en los relieves, la historia que relataban.<\/em><\/p>\n<p><em>Sinti\u00f3 un movimiento a su espalda, se gir\u00f3 r\u00e1pidamente, pero no vio nada. Miro hacia los lados prestando atenci\u00f3n a todos sus sentidos, que le gritaban, le advert\u00edan de un peligro inminente. Entonces miro hacia arriba, justo a tiempo de protegerse del ataque de un ser, mitad animal mitad insecto, como un gato con alas brillantes y transparentes, cuyas patas eran quitinosas y peludas, como de ara\u00f1a y terminaban en garras afiladas. Lo esquiv\u00f3 llev\u00e1ndose \u00fanicamente un ara\u00f1azo en la mejilla. El siguiente ataque ya no le cogi\u00f3 de sorpresa y de un golpe seco lanz\u00f3 a la criatura contra unas rocas. Peque\u00f1os hilos de sangre oscura fueron formando un peque\u00f1o charco bajo el cuerpo roto del engendro.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces escuch\u00f3 los gritos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Royr!\u00bb<\/em><br \/>\n<em>\u00ab\u00a1Royr! \u00a1La cuerda!\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Era Smitar, el sure\u00f1o. El acento se hac\u00eda notar incluso con los ecos que sal\u00edan de la oscuridad. Sali\u00f3 de la cripta pasando entre las puertas destrozadas y cogi\u00f3 la cuerda que le tend\u00eda Royr. Sin m\u00e1s explicaciones le tendi\u00f3 un cabo y el otro desapareci\u00f3 en la oscuridad.<\/em><\/p>\n<p><em>Royr se apresur\u00f3 a asegurar la cuerda con dos nudos fuertes y esper\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>El primero en salir fue uno de los Haric, cubierto de sangre que manaba de una herida terrible en su cabeza. Cay\u00f3 al suelo nada m\u00e1s pasar las puertas y Royr se apresur\u00f3 a atenderle. Othen, se llamaba, era el mayor de los tres hermanos. A Royr le cost\u00f3 reconocerle entre la sangre y la suciedad.<\/em><br \/>\n<em>No hab\u00eda nada que hacer, \u00e9l no ten\u00eda conocimientos m\u00e9dicos y lo que sab\u00eda de vendajes no bastar\u00eda para cubrir la herida. Temblando, con fuertes espasmos, Othen Haric sac\u00f3 algo de entre sus ropas y se lo entreg\u00f3. Balbuce\u00f3 unas palabras sin sentido que parec\u00edan decir \u00ablo siento\u00bb y dej\u00f3 de respirar.<\/em><\/p>\n<p><em>El resto del grupo sali\u00f3 entre gritos de la cripta, pero Royr, cubierto de sangre, no consegu\u00eda moverse. Le agarraron de las ropas y tiraron de \u00e9l hasta ponerle en pie.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo el grupo estaba corriendo, adentr\u00e1ndose en la ciudad y huyendo de esta cripta en las afueras. S\u00f3lo hab\u00edan encontrado muerte y polvo en su interior. Alrededor de una hoguera se lamentaban de lo ocurrido, tratando de comprender. Royr se meti\u00f3 la mano en el bolsillo y toc\u00f3 lo que le hab\u00eda dado Othen al morir. Parec\u00eda una piedra con bordes afilados, fr\u00eda al tacto como todo lo dem\u00e1s. Por alg\u00fan motivo no se atrev\u00eda a sacarla del bolsillo ni a hablar con nadie de ella. Eso podr\u00eda esperar, pens\u00f3. Al levantar la mirada se encontr\u00f3 con los ojos de uno de los magos al otro lado de la hoguera. La capucha gris le tapaba el rostro pero debajo los ojos brillaban. Estaban fijos en los suyos y reflejaban el baile hipn\u00f3tico de las llamas. Royr apart\u00f3 la mirada y sac\u00f3 la mano vac\u00eda del bolsillo.<\/em><\/p>\n<h1><em>El palacio del lago<\/em><\/h1>\n<p><em>El grupo caminaba lentamente a trav\u00e9s del lago helado. La nieve cubr\u00eda todo a su alrededor y el viento silbaba en sus o\u00eddos arrastrando sonidos que parec\u00edan gritos de desesperaci\u00f3n. Frente a ellos se ergu\u00eda la cara oeste del palacio, de ladrillo naranja y piedra gris, con ventanales rotos hac\u00eda siglos. Estatuas enormes y grotescas aparec\u00edan en lugar de las columnas, con sus rasgos erosionados por el incesante viento. Por encima de la fachada de adivinaban las torres que dominaban los pisos superiores, cubiertas en una niebla azulada que no se correspond\u00eda con la ventisca al nivel del suelo.<\/em><\/p>\n<p><em>Royr caminaba con dificultad, arrastrando los pies y respirando el aire helado. A cada rato comprobaba su bolsillo, temiendo que la piedra se hubiese ca\u00eddo o desvanecido.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEsta piedra es la clave. Othen lo sab\u00eda, me lo dijo antes de morir.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>El palacio estaba ya muy cerca, unos pocos pasos y llegar\u00edan a las puertas laterales.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl mago lo sabe. Sabe que la tengo y lo importante que es. Sabe que debo guardarla hasta que llegue el momento adecuado.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Las puertas se abrieron con sorprendente facilidad y todos entraron r\u00e1pidamente para dejar la nieve atr\u00e1s. Dentro se estaba caliente, no corr\u00eda viento a pesar de las ventanas rotas. Las chimeneas estaban encendidas y los suelos limpios de polvo y suciedad. Unas puertas rojas, cerradas, separaban esta habitaci\u00f3n de la siguiente sala.\u00a0<\/em><em>Los magos se detuvieron y comenzaron a preparar sus hechizos. Alguien hab\u00eda llegado antes. Y les estaba esperando.<\/em><\/p>\n<p><em>Uno de los hechiceros se quit\u00f3 la capa gris y la dej\u00f3 a un lado mientras les explicaba el plan. El otro estaba haciendo un conjuro para evitar ser detectados, alguien estaba en el sal\u00f3n tras las puertas rojas y deb\u00edan cogerle por sorpresa. Invocar\u00e1n una distracci\u00f3n, un guerrero ruidoso e imponente que atacar\u00eda desde el otro lado de la sala, para que ellos tuvieran tiempo de tomar posiciones y atacar por la espalda a quien estuviera all\u00ed. Esos segundos de distracci\u00f3n ser\u00edan suficientes. Todos los sab\u00edan, hab\u00edan visto actuar a los magos y esa ventaja ser\u00eda determinante.<\/em><\/p>\n<p><em>Royr not\u00f3 la mirada del joven mago sobre \u00e9l. Estaba cargada de significado, le pareci\u00f3 atisbar un momento de preocupaci\u00f3n, incluso.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abNo fallar\u00e9, este es el momento. Lo entiendo. Yo har\u00e9 mi parte. Conf\u00eda en m\u00ed.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Royr asinti\u00f3 con la cabeza. El otro mago dio el aviso, era el momento y no quedaba tiempo que perder. Todos se levantaron y fueron r\u00e1pidamente hacia las puertas. Un brillo verdoso apareci\u00f3 en los ojos del mago, sab\u00edan que la ilusi\u00f3n aparecer\u00eda al otro lado del sal\u00f3n seg\u00fan abrieran las puertas. Lo hicieron lentamente, para que el ruido no les delatara y permitiera que el conjuro creara su ilusi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>El sal\u00f3n era alargado, ten\u00eda una alfombra roja y dorada en todo el suelo, una escalera que conduc\u00eda a los pisos superiores a la izquierda y ventanales enormes a la derecha. Al fondo otras puertas rojas y unas columnas, tras las cuales comenzaba a aparecer un guerrero con armadura completa. Los hermanos Haric y el medio ogro comenzaron a entrar en la sala. Sobre la escalera se encontraba un hechicero con una t\u00fanica blanca y verde. Estaba acompa\u00f1ado por dos Ballesteros que ya se giraban hacia el guerrero ilusorio, el cual estaba lanzando desaf\u00edos y llamando a compa\u00f1eros que no exist\u00edan. Otros soldados enemigos se colocaron en posici\u00f3n para recibirlo.<\/em><\/p>\n<p><em>El grupo entraba en silencio en el sal\u00f3n, unos metros m\u00e1s y estar\u00edan con visibilidad y en posici\u00f3n para conseguir una victoria total.<\/em><\/p>\n<p><em>Royr lanz\u00f3 la piedra que guardaba en su bolsillo con un grito triunfal. Vol\u00f3 hasta caer en la escalera, cerca del hechicero. El turbante reflej\u00f3 un arco\u00edris de colores cuando el brujo le mir\u00f3.<\/em><\/p>\n<h1><em>Bajo tierra<\/em><\/h1>\n<p><em>En segundos todo hab\u00eda acabado. El joven mago de la capa gris cay\u00f3 con dos pivotes de ballesta atraves\u00e1ndole el cuerpo. La ilusi\u00f3n del guerrero desapareci\u00f3 y todos los enemigos giraron para enfrentarse al grupo de Royr, que con la vista nublada se dio cuenta de su error. Lo \u00faltimo que vio del combate antes de caer fueron las plumas rojas y negras de una flecha que sal\u00eda de su abdomen.<\/em><\/p>\n<p><em>Le despertaron los saltos de la camilla en la que estaba. Bajaban por una escalera circular iluminada por unas antorchas casi consumidas. Royr estaba atado. Le dol\u00eda la cabeza y la herida de flecha. Le ard\u00eda la cara, como si le hubieran echado aceite hirviendo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLa flecha estar\u00eda envenenada\u00bb, pens\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>Entraron en una c\u00e1mara muy amplia. La luz de las dos antorchas situadas a los lados de la entrada era insuficiente para desterrar las sombras m\u00e1s lejanas. Hab\u00eda un espejo muy ornamentado que cubr\u00eda la mayor parte de una pared. Colocaron a Royr en pie frente al espejo.<\/em><\/p>\n<p><em>Levant\u00f3 la vista y no reconoci\u00f3 a la persona que le devolv\u00eda la mirada. Ten\u00eda la cara hinchada y de color <\/em><em>morado, casi negro. Tres l\u00edneas carmes\u00edes cruzaban en diagonal desde la oreja al ment\u00f3n y supuraban un icor amarillo. La herida en su vientre segu\u00eda derramando sangre, que se escurr\u00eda por su pierna hasta el suelo.<\/em><\/p>\n<p><em>El brujo del turbante entr\u00f3 en la c\u00e1mara.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Veneno de mant\u00edcora. Me sorprende que sigas en pie. Causa locura y par\u00e1lisis, los efectos son inmediatos. O tienes una resistencia natural o era un esp\u00e9cimen muy peque\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p><em>Royr se mantuvo en silencio. No pod\u00eda hablar aunque quisiera, pero su mente se fue llenando de comprensi\u00f3n al repasar a toda velocidad los \u00faltimos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Una cr\u00eda, entonces. Bien, no tiene importancia. Ya est\u00e1s muerto. Comencemos.<\/em><\/p>\n<p><em>El aprendiz de brujo del turbante entr\u00f3 acompa\u00f1ado de dos guardias. Llevaba piedras de un color extra\u00f1o que fue colocando alrededor del espejo.<\/em><\/p>\n<p><em>Los dos magos entonaron unos c\u00e1nticos y agitaron las manos mientras un humo se elevaba de las piedras que acababan de colocar. Continuaron el conjuro al tiempo que los guardias sal\u00edan de la c\u00e1mara.<\/em><br \/>\n<em>El espejo empez\u00f3 a vibrar distorsionando la realidad. Royr sucumbi\u00f3 al dolor, cay\u00f3 de rodillas y mir\u00f3 una \u00faltima vez su reflejo. Algo le devolvi\u00f3 una mirada que no era la suya. Sinti\u00f3 como le arrastraba al mundo m\u00e1s all\u00e1 del cristal, desapareciendo en el infinito.<\/em><\/p>\n<p><em>El demonio tom\u00f3 posesi\u00f3n del cuerpo de Royr. Se hinch\u00f3 y retorci\u00f3 los m\u00fasculos, parti\u00f3 los huesos y los volvi\u00f3 a soldar creando una forma acorde a su poder.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero algo hab\u00eda ido mal.\u00a0<\/em><em>El aprendiz cay\u00f3 al suelo, llamas verdes saliendo de las cuencas de sus ojos.\u00a0<\/em><em>El brujo simplemente explot\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>El demonio, libre de sus invocadores, corri\u00f3 escaleras arriba. Grietas que llevaban a otro mundo se abr\u00edan en su piel, luz roja escapaba por ellas iluminando los pasillos y habitaciones. Dejaba un rastro de destrucci\u00f3n y cuerpos rotos a su paso. Hasta que la magia que lo ataba se acab\u00f3.\u00a0<\/em><em>El palacio sobre el lago comenz\u00f3 a temblar. El hielo se resquebrajaba a su alrededor. De todas las ventanas sal\u00eda una luz roja. Las columnas y estatuas se part\u00edan y ca\u00edan al agua, rompiendo la capa de hielo en mil pedazos. Un v\u00f3rtice de magia se form\u00f3 sobre las torres durante un breve momento y desapareci\u00f3. Todo a su alrededor qued\u00f3 en silencio.\u00a0<\/em><em>El edificio se desmoron\u00f3, poco a poco se hundi\u00f3 en el lago. La tormenta de nieve cubri\u00f3 para siempre las ruinas.<\/em><\/p>\n<p><em>La nieve ces\u00f3. Sal\u00eda el sol entre las nubes grises. Un lobo aull\u00f3 en la distancia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saludos, Se\u00f1ores de la Guerra. 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