{"id":66061,"date":"2020-05-23T19:06:50","date_gmt":"2020-05-23T18:06:50","guid":{"rendered":"https:\/\/cargad.com\/?p=66061"},"modified":"2020-05-23T19:06:51","modified_gmt":"2020-05-23T18:06:51","slug":"trasfondo-el-cuento-de-eones-parte-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/2020\/05\/23\/trasfondo-el-cuento-de-eones-parte-4\/","title":{"rendered":"[Trasfondo] El Cuento de Eones: parte 4"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-justify\">All\u00ed donde aparec\u00eda una infestaci\u00f3n demon\u00edaca, no tardaban en aparecer m\u00e1s. Muchos mortales cambiaron de bando para sobrevivir y durante el paso de los a\u00f1os, muchos portales cayeron en manos de los Dioses Oscuros para permitir la entrada de sus fuerzas en todos y cada uno de los reinos.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">La ira de Sigmar no se hizo esperar. El Dios Rey hab\u00eda pasado largo tiempo estudiando la naturaleza de los Dioses del Caos, buscando la mejor forma de parar el avance de sus legiones de demonios y de sus adoradores mortales. En persona, Sigmar era una presencia imparable, su esencia deslumbrando con las energ\u00edas del Mundo Roto, el cual hab\u00eda sido su hogar tanto tiempo. Cuando canalizaba su fuerza a trav\u00e9s de su legendario martillo Ghal Maraz, era capaz de arrasar ej\u00e9rcitos y aplanar monta\u00f1as de un solo golpe. Sin embargo, conforme se alargaba la invasi\u00f3n, el conflicto empez\u00f3 a desarrollarse en un millar de campos de batalla distintos. As\u00ed, aunque Sigmar logara una victoria limpia en un escenario de guerra, en otros diez las fuerzas del Caos arrasaban todo a su paso. Mientras se manifestaba f\u00edsicamente en los reinos, era tan incapaz de coordinar una campa\u00f1a tan extensa como de matar a los propios dioses oscuros. Adem\u00e1s, hab\u00edan empezado a aparecer las primeras grietas en su pante\u00f3n, pues cada dios pose\u00eda sus propios objetivos y obsesiones. Pese a eso, Sigmar segu\u00eda luchando, incluso en solitario cuando se ve\u00eda obligado a ello.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-66062\" width=\"593\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image.png 524w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-300x243.png 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-150x121.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/a><figcaption>Sigmar contra los Tetrarcas de la Ruina. Ref: Games Workshop.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Las mayores concentraciones del Caos estaban lideradas por los llamados Tetrarcas de la Ruina, cuatro reyes demon\u00edacos que gozaban del favor de su patr\u00f3n. En Aqshy, Sigmar derrot\u00f3 al Devorador de Almas conocido como An\u2019ggrath y destruy\u00f3 sus ej\u00e9rcitos del Dios de la Sangre. En Ghyran, dio caza Feculox, una Gran Inmundicia que hab\u00eda contaminado con sus huestes grandes extensiones del Reino de la Vida y destruy\u00f3 su asquerosa forma f\u00edsica. Ante la ira del Dios Rey, el Se\u00f1or de la Transformaci\u00f3n Kiathanus evit\u00f3 sabiamente el combate directo, encerrando a Sigmar en un bucle de ilusiones y conden\u00e1ndolo a recorrer ese laberinto durante toda la eternidad. Sin embargo, mediante el puro poder de su alma guerrera y su testarudez, logr\u00f3 romper la trampa y devolver al gran demonio al Reino del Caos. Luxcious, el Guardi\u00e1n de los Secretos, intent\u00f3 seducir a Sigmar con deseos que volver\u00edan loco a cualquier mortal, pero el odio que sent\u00eda por el Caos le permiti\u00f3 resistir y el demonio se encontr\u00f3 temblando ante el desprecio del Dios Rey. Con cada victoria, Sigmar se hac\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s poderoso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><strong>La Batalla de los Cielos Ardientes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Archaon, el Elegido, Mariscal Supremo de las fuerzas del Caos, vio en estas derrotas una oportunidad. Anta\u00f1o, el genio t\u00e1ctico y la habilidad marcial de Archaon hab\u00edan llevado al Caos a la victoria en cientos de realidades, incluido el Mundo Pret\u00e9rito. Ahora, el Elegido volver\u00eda a demostrar su poder. Archaon vio una oportunidad en las derrotas sufridas por los Tetrarcas de la Ruina y, aunque le cost\u00f3 largas d\u00e9cadas conseguirlo, uni\u00f3 a los cuatro reyes demon\u00edacos en una causa com\u00fan. Separados hab\u00edan sido vencidos, pero juntos ser\u00edan imparables.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Demonios_principal-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"722\" height=\"620\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Demonios_principal-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66067\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Demonios_principal-1.jpg 722w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Demonios_principal-1-300x258.jpg 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Demonios_principal-1-150x129.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/a><figcaption>Batalla de los Cielos Ardientes. Ref: Games Workshop.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">La alianza dio sus frutos en la Batalla de los Cielos Ardientes. En las llanuras ardientes de Aqshy, Archaon los hab\u00eda convocado y ellos hab\u00edan respondido. Bajo el liderazgo de los Tetrarcas, las huestes demon\u00edacas cubr\u00edan la tierra hasta donde alcanzaba la vista y sus hechiceros hab\u00edan abierto una brecha en el cielo que conduc\u00eda directamente a su imp\u00edo reino. A trav\u00e9s de ella, millares de demonios se un\u00edan a la lucha. Frente a ellos, las fuerzas del pante\u00f3n de Sigmar se alzaban listas para defender los Reinos Mortales. Fieros b\u00e1rbaros que hab\u00edan resistido la corrupci\u00f3n del Caos, enanos juramentados, elfos en brillantes armaduras, orcos sedientos de guerra y huestes de muertos vivientes, todos se unieron contra aquellos que pretend\u00edan conquistarlos. Aunque el pante\u00f3n estaba mermado con la ausencia de Alarielle, Malerion y los dioses enanos, el resto de dioses estaban presentes y se unieron una vez m\u00e1s para enfrentarse a su odiado enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Los cuernos de guerra sonaron en el aire cargado de ceniza y la Batalla de los Cielos Ardientes comenz\u00f3. Fue una lucha sin tregua ni cuartel. Tan tit\u00e1nico fue el conflicto y tal carnicer\u00eda se llev\u00f3 a cabo que, durante los a\u00f1os posteriores, si los videntes de otros reinos miraban hacia Aqshy solo ver\u00edan una gigantesca calavera ardiente. Nagash, pese a no comprometer todas sus fuerzas, invoc\u00f3 ej\u00e9rcitos enteros a partir de los muertos en batalla. Gorkamorka rug\u00eda imparable, abriendo brechas en las filas enemigas con cada golpe de sus poderosos pu\u00f1os. Tyrion lider\u00f3 las l\u00edneas de defensa y contuvo los peores ataques que las fuerzas del Caos pudieron dirigir contra \u00e9l, mientras que Teclis abrasaba a demonios y mortales por igual con su ardiente luz. Sin embargo, era Sigmar, siempre al frente del pante\u00f3n, quien hac\u00eda cambiar las mareas de la batalla una y otra vez. Coronado de truenos, tit\u00e1nico en su furia, Sigmar era imparable. Cada golpe de Ghal Maraz mataba a cientos de guerreros y desterraba a otros tantos demonios chillando de vuelta al Reino del Caos. Siete veces hab\u00eda liderado la carga y siete veces hab\u00eda hecho retroceder a los siervos del Caos. La ira desatada de Sigmar parec\u00eda ser suficiente para contener las inagotables fuerzas demon\u00edacas. A la octava carga, Sigmar se lanz\u00f3 directamente contra los Tetrarcas de la Ruina, dispuesto a desterrarlos como hiciera anta\u00f1o. Uno a uno, probaron la c\u00f3lera de su martillo, pues en su orgullo a\u00fan se resist\u00edan a luchar juntos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-66064\" width=\"585\" height=\"539\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-2.png 567w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-2-300x276.png 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-2-150x138.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 585px) 100vw, 585px\" \/><\/a><figcaption>Archaon, Gran Mariscal del Caos, Azote de Mundos. Ref: Games Workshop.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hab\u00eda alguien que pod\u00eda desafiar al Dios Rey, uno cuya astucia hab\u00eda conquistado mundos enteros. Al ver a Archaon cabalgando hacia \u00e9l, Sigmar lanz\u00f3 su poderoso martillo, pues sab\u00eda que la espada del Elegido pod\u00eda matar un dios si se acercaba lo suficiente como para golpearle. Fue su mayor error, cuyas consecuencias se dejar\u00edan sentir durante siglos. Una ilusi\u00f3n conjurada por Archaon enga\u00f1\u00f3 a Sigmar, haci\u00e9ndole lanzar su martillo no contra \u00e9l, sino contra la mism\u00edsima grieta en la realidad desde la que las hordas demon\u00edacas se desbordaban. Los cielos se resquebrajaron mientras Ghal Maraz, el Gran Rompedor, se abr\u00eda camino de un reino a otro, dejando un rastro de destrucci\u00f3n masiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Al Dios Rey se le paraliz\u00f3 el coraz\u00f3n con la duda. La risa de Archaon fue larga y cruel, pues sab\u00eda que el poder de Sigmar se ve\u00eda seriamente mermado al privarlo de su reliquia. Los Dioses Oscuros lanzaron un rugido de triunfo y Sigmar supo que la batalla estaba perdida, aunque sigui\u00f3 luchando igualmente con sus manos desnudas. Poco a poco, sus fuerzas se vieron superadas y el d\u00eda acab\u00f3 en una matanza sin fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigmar culp\u00f3 a sus aliados tanto como a s\u00ed mismo de la terrible derrota y canaliz\u00f3 su ira en una serie de ataques desesperados. Intentando recomponerse, el pante\u00f3n ide\u00f3 nuevas estrategias y mantuvo la batalla en muchos escenarios de guerra, pero Gorkamorka acab\u00f3 por hartarse de las continuas reuniones y la palabrer\u00eda de Azyr. Al final, Sigmar, con lo que restaba de sus aliados, se lo jug\u00f3 todo a una \u00faltima carta en Todaspartes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Batalla por Todaspartes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante la Era de los Mitos, el lugar conocido como Todaspartes fue un centro de cultura y comercio en el que bienes y viajeros flu\u00edan de un reino a otro. Situada en el centro del cosmos, esta tierra conectaba con cada uno de los Ocho Reinos a trav\u00e9s de unas enormes entradas llamadas Omnipuertas. De similar naturaleza al resto de portales dispersos por los reinos, estos p\u00f3rticos permit\u00edan el paso de ej\u00e9rcitos enteros a cada uno de los Reinos Mortales. De este modo, esta extra\u00f1a tierra era un nexo que proporcionaba un poder comercial y b\u00e9lico sin igual a quien la controlara.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigmar concentr\u00f3 gran parte de sus fuerzas en Todaspartes, pues sab\u00eda que si el Caos lograba apoderarse de esta tierra, ser\u00eda el fin. Junto a las huestes azyritas de hombres, elfos y enanos, las legiones de muertos vivientes se alzaban, de nuevo unidos contra el Caos. Sin embargo, cuando la batalla pend\u00eda de un hilo frente a la Omnipuerta de Shyish, los muertos de Nagash se volvieron contra las tropas de Sigmar sin previo aviso, pues aunque rencoroso, el Gran Nigromante tambi\u00e9n es paciente. Nagash huy\u00f3 a trav\u00e9s de la Omnipuerta y Sigmar loco de rabia fue tras \u00e9l, abandonando a sus tropas a su suerte. Se abri\u00f3 paso por el Reino de la Muerte destrozando todo lo que se interpusiera en su camino en busca de venganza, pero no la encontr\u00f3. Todaspartes qued\u00f3 en manos de Archaon y los Reinos Mortales fueron condenados.<\/p>\n\n\n\n<p>Tyrion y Teclis, los \u00faltimos aliados del Dios Rey, regresaron finalmente a Hysh, abandonando todo intento de formar un pante\u00f3n divino y se centraron en sus propios planes para salvar a su gente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-3.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"425\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-66065\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-3.png 567w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-3-300x225.png 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image-3-150x112.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><figcaption>Sigmar adopta el papel de soberano. Ref: Games Worskhop.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Una vez se calm\u00f3, Sigmar comprendi\u00f3 la realidad y no vio otra alternativa. Cerr\u00f3 las puertas de Azyr y aisl\u00f3 el Reino de los Cielos, dejando el resto de reinos a merced del Caos. Solo abandonando el manto de dios guerrero y abrazando el cetro del monarca divino podr\u00eda vencer alg\u00fan d\u00eda. Durante a\u00f1os, busc\u00f3 la manera de recuperar los Reinos Mortales mientras bull\u00eda de rabia por su derrota. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Nadie podr\u00eda haber previsto lo lejos que ser\u00eda capaz de llegar para conseguirlo.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>All\u00ed donde aparec\u00eda una infestaci\u00f3n demon\u00edaca, no tardaban en aparecer m\u00e1s. 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