{"id":71239,"date":"2020-12-27T13:04:29","date_gmt":"2020-12-27T12:04:29","guid":{"rendered":"https:\/\/cargad.com\/?p=71239"},"modified":"2020-12-27T13:04:30","modified_gmt":"2020-12-27T12:04:30","slug":"trasfondo-el-cuento-de-eones-parte-27","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/2020\/12\/27\/trasfondo-el-cuento-de-eones-parte-27\/","title":{"rendered":"[Trasfondo] El Cuento de Eones: Parte 27"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras su exitoso robo de varanita, Morathi se retir\u00f3 hasta su fortaleza de Hagg Nar. Esta ciudad-templo es el poder preeminente en el continente de Shadrac, uno de los trece dominios del Reino de las Sombras. Se encuentra en medio de un archipi\u00e9lago cubierto de islas irregulares, sobre una fuente de magia de las sombras conocida como el Flujorroca, que arroja constantemente brumas espesas que mantienen la ciudad envuelta en una niebla permanente. La Or\u00e1culo Suprema estaba dispuesta a sacrificar todo en esta apuesta definitiva.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hagg_Nar_icon_01.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-71240\" width=\"188\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hagg_Nar_icon_01.png 153w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hagg_Nar_icon_01-102x150.png 102w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><strong>Preparativos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el subsuelo de Hagg Nar, Morathi se paseaba inquieta. Observaba a sus disc\u00edpulas mezclar cuidadosamente los ingredientes de un repugnante brebaje que burbujeaba en el M\u00e1thcoir: el caldero madre, la fuente de su poder. En \u00e9l, esparcieron fragmentos valiosos de piedra caliza y aqthracita, los ojos g\u00e9lidos de una engendra kraken sombr\u00eda y el coraz\u00f3n negro de un drag\u00f3n del vac\u00edo, entre muchos otros art\u00edculos ex\u00f3ticos. La hechicer\u00eda de Morathi requer\u00eda una precisi\u00f3n milim\u00e9trica, ya que no solo la varanita era la sustancia m\u00e1s vol\u00e1til de los Ocho Reinos, sino que un error insignificante podr\u00eda condenar a la hechicera a una desagradable desaparici\u00f3n. Uno de los ac\u00f3litos encontr\u00f3 un final tortuoso a manos de la Or\u00e1culo Suprema al extraviar una astilla de savia cristalizada del Roble de las Eras Pasadas y sus gritos se escucharon durante horas mientras el resto de siervos se esforzaban en seguir las instrucciones de Morathi como si su vida dependiera de ello, algo que era cierto en este caso.<\/p>\n\n\n\n<p>El brebaje maldito era solo una parte del ritual que se estaba preparando. Las Hijas de Khaine hab\u00edan asegurado muchos enclaves vitales a lo largo de todo Ulgu, cada uno conectado a las sendas umbr\u00edas que recorr\u00edan el Reino de las Sombras y Uhl-Gysh, el Reino Crepuscular. En cada punto, torres de vigilancia en forma de daga se hab\u00edan alzado. En estas torres, no solo hab\u00eda guerreras khainitas, sino presos de una naturaleza espec\u00edfica: campeones de Khorne, Tzeentch y Nurgle, sirvientes de los Poderes Ruinosos que hab\u00edan sido capturados en la Era del Caos y se les negaba la dignidad de la muerte hasta que su final sirviera a un prop\u00f3sito superior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AOSFFStormcast2-June6-PrivateersdArt13d.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AOSFFStormcast2-June6-PrivateersdArt13d.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71241\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AOSFFStormcast2-June6-PrivateersdArt13d.jpg 1000w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AOSFFStormcast2-June6-PrivateersdArt13d-300x300.jpg 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AOSFFStormcast2-June6-PrivateersdArt13d-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption>Las flotas corsarias defienden las entradas de Hagg Nar.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El momento se acercaba. Mientras el M\u00e1thcoir burbujeaba y silbaba, su caparaz\u00f3n de hierro gem\u00eda bajo la tensi\u00f3n de contener energ\u00edas tan horribles. Se contrataron corsarios de la ciudad libre de Misthavn para proteger los mares que rodeaban Hagg Nar y se decret\u00f3 un Aquelarre Caillich, una poderosa reuni\u00f3n de guerreras de cada uno de los templos khainitas convocados para defender el Primer Templo. La Or\u00e1culo Suprema afirm\u00f3 que estaban a punto de realizar un ritual que invocar\u00eda a Khaine en una tormenta de fuego y sangre. Solo las disc\u00edpulas Scathborn m\u00e1s cercanas a Morathi sab\u00edan que era mentira, una tapadera para ocultar el verdadero prop\u00f3sito de su maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento de la verdad hab\u00eda llegado. Todo lo que hab\u00eda experimentado, cada triunfo y p\u00e9rdida en las largas edades de su vida, la hab\u00eda llevado hasta ese lugar. Era una apuesta de todo o nada. Morathi alcanzar\u00eda la divinidad o aceptar\u00eda su propia destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Amenaza bajo el mar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La fortaleza se encontraba perpetuamente rodeada de sombras debido al Flujorroca sobre el que se alzaba. La bruma ocultaba todos los accesos a la isla, enmascarando los arrecifes de color negro en forma de cuchilla que destrozaban los cascos de cualquier embarcaci\u00f3n que se acercara. Asaltar Hagg Nar era una perspectiva desalentadora para cualquier invasor, pero Morathi no pod\u00eda imaginarse la magnitud de la fuerza dispuesta contra ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy por debajo de los cascos de los galeones \u00e9lficos, el oc\u00e9ano se agitaba. El remolino L\u00e9irgaeta, un Portal del Reino submarino se abri\u00f3 y derram\u00f3 luz p\u00e1lida sobre la negra profundidad del Mar de las Sombras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"668\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Volturnos_High_King_of_the_Deep.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71242\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Volturnos_High_King_of_the_Deep.jpg 600w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Volturnos_High_King_of_the_Deep-269x300.jpg 269w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Volturnos_High_King_of_the_Deep-135x150.jpg 135w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption>El Rey Supremo de los Idoneth, Volturnos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Indignado por el robo de la Linterna Ocariana, la reliquia del odiado Teclis que podr\u00eda poner en peligro todo lo que su pueblo hab\u00eda construido, el Rey Supremo Volturnos hab\u00eda convocado a los enclaves dispersos Idoneth Deepkin. A trav\u00e9s de caminos secretos entre Reinos, Volturnos, el \u00faltimo de los Cythai, hab\u00eda guiado a su pueblo para recuperar la Linterna y castigar a Morathi por sus cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero llegaron los esclavos guerreros Namarti. Demacrados y sin ojos, sus expresiones eran pl\u00e1cidas y sin emociones como la de los tiburones. Les siguieron los gigantescos Leviadones, inmensos rompebarcos vivientes con plataformas de guerra montadas sobre su impenetrable caparaz\u00f3n. Tras ellos, formaciones de anguilas Colmimora serpenteaban con sus jinetes akhelianos resplandeciendo con su armadura dorada. La vanguardia del rey Nemmetar, el cazador del Rey Supremo, formada por los temibles Allopexes que pod\u00edan oler una gota de sangre a millas de distancia, se situ\u00f3 por delante de la hueste principal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image3vu.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"480\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image3vu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71246\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image3vu.jpg 1000w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image3vu-300x144.jpg 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image3vu-150x72.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption>Los depredadores Allopexes son dirigidos a la batalla por sus jinetes Akhelianos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Era raro que todos los enclaves se unieran para una causa com\u00fan. Los sangre caliente Fueth\u00e1n, titanes cubiertos de algas Briomdar, miembros del clan Dhom-hain, bestias de guerra Nautilar con c\u00e1scara de bronce y guerreros Ionrach, todos se hab\u00edan reunido bajo la llamada del Rey Supremo. Volturnos sinti\u00f3 un orgullo fr\u00edo y silencioso a lomos de Uasall, Pr\u00edncipe de las Deepmares. Levantando la Espada de Luz, arroj\u00f3 un rayo brillante que atraves\u00f3 las profundidades del Mar Penumbral, dirigiendo la hueste Idoneth hacia la sombra distante de Hagg Nar.<\/p>\n\n\n\n<p>El asalto Idoneth fue feroz. Del agua surgieron las siluetas de doce Leviadones. Sobre ellos, se pod\u00edan ver figuras de piel p\u00e1lida sobre sus lomos, manejando lanzaarpones de aspecto cruel. Los misiles se lanzaron sobre el agua, empalando marineros a sus propios barcos, destrozando maquinaria y abriendo grandes agujeros en las velas. La flota mercenaria de corsarios respondi\u00f3 con una andanada de disparos, pero el enemigo estaba demasiado cerca. Como arietes vivientes, los Leviadones se estrellaron contra en anillo exterior de las naves de guerra. La madera y el metal se derrumbaron por la fuerza del impacto y los cuerpos volaron por el aire como mu\u00f1ecos de trapo. Los gritos llenaron el aire, interrumpidos por disparos de los tripulantes aterrorizados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image2gs.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"557\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image2gs.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71245\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image2gs.jpg 1000w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image2gs-300x167.jpg 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AoSDeepkin-Apr13-Image2gs-150x84.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption>Los titanes acorazados Leviadones son imparables.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras los Leviadones, llegaron los Allopexes, que barrieron las cubiertas de las embarcaciones tambaleantes, destripando a sus tripulaciones con sus aletas y dientes serrados. Protegidos por las formaciones de anguilas, destacamentos de guerreros Namarti consiguieron llegar a las rocas escarpadas a los pies de Hagg Nar. Cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, hicieron retroceder a las khainitas, forzando una cabeza de playa en la desolada extensi\u00f3n conocida como Bah\u00eda Hagganal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una ayuda inesperada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El alivio para los asediados defensores de Hagg Nar lleg\u00f3 de un frente inesperado. Nubes empalagosas de incienso y gritos de placer y dolor agonizantes ondearon sobre el agua cuando una gran hueste de Hedonitas de Slaanesh apareci\u00f3 en el horizonte. Sus veloces carros forrados de cuchillas se estrellaron contra la retaguardia Idoneth, para sorpresa de sus odiados enemigos khainitas. La heraldo Slaaneshi Glavia Sinheart hab\u00eda tenido visiones prof\u00e9ticas de la llegada de una nueva entidad: un sirviente sagrado del Pr\u00edncipe Oscuro, que nacer\u00eda bajo el resplandor de una luna de sangre. Sinheart no ten\u00eda intenci\u00f3n de permitir que los malditos Deepkin interfirieran en esto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/c0ac720152ecc40996a706cec3f7f477.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"849\" height=\"814\" src=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/c0ac720152ecc40996a706cec3f7f477.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-71247\" srcset=\"https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/c0ac720152ecc40996a706cec3f7f477.png 849w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/c0ac720152ecc40996a706cec3f7f477-300x288.png 300w, https:\/\/cargad.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/c0ac720152ecc40996a706cec3f7f477-150x144.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 849px) 100vw, 849px\" \/><\/a><figcaption>La llegada de los adoradores de Slaanesh obliga a los Idoneth a dividir sus fuerzas.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Volturnos se vio obligado a dividir su ej\u00e9rcito, con la mitad de su fuerza restante manteniendo a raya a los demonios, mientras \u00e9l y sus mejores Akhelianos avanzaban hacia el coraz\u00f3n de Hagg Nar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras su exitoso robo de varanita, Morathi se retir\u00f3 hasta su fortaleza de Hagg Nar. Esta ciudad-templo es el poder preeminente en el continente de Shadrac, uno de los trece dominios del Reino de las Sombras. Se encuentra en medio <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/cargad.com\/index.php\/2020\/12\/27\/trasfondo-el-cuento-de-eones-parte-27\/\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">  [Trasfondo] El Cuento de Eones: Parte 27<\/span><span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2680,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[772,680],"class_list":["post-71239","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trasfondo","tag-trasfondo","tag-warhammer-age-of-sigmar"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2680"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71239"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71248,"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71239\/revisions\/71248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cargad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}