
¡Hola! Paso por aquí para compartir con vosotros este articulo de The Brush Flo:
Estaba bloqueado. Mi estudio de hobby parecía un cementerio de proyectos inacabados, con un ejército del Señor de los Anillos acumulando polvo desde hacía meses. Cada vez que lo miraba, calculaba las horas que me llevaría pintarlo y perdía el interés al instante. Ningún esquema de colores me inspiraba. Las miniaturas, por muy detalladas que fueran, no lograban motivarme. Así que allí seguían, abandonadas. Como tenía que ser.
Entonces llegó Zombicide. Cincuenta zombis idénticos, y de repente, sentí el impulso de pintarlos. ¿La razón? No era el modelo en sí, sino el método. No tenía motivación para pintar las últimas miniaturas de Games Workshop, pero pintar cincuenta veces el mismo zombie, eso sí.
Ve a entenderlo …
Inspirándome en la caja del juego decidí ir con un esquema de fuego nocturno.
Quería ser eficiente. Decidí pintar el ejército con sólo dos colores principales y una esponja. Nada de capas interminables, ni degradados perfectos. Solo aplicar, difuminar y repetir.
Y funcionó. Tanto que me motivó a retomar el ejército de Dunlendings de El Señor de los Anillos, el mismo que había dejado a un lado meses atrás.

Podría centrarme en la técnica y hacer un tutorial detallado, pero no es mi intención. No pretendo que sea lo suficientemente bonito ni interesante como para que me leáis hablando de cómo estoy «apuñalando» las miniaturas con una esponja. Lo interesante es cómo logré terminar este proyecto en tan poco tiempo y disfrutándolo.
Porque ahí está el truco.
Da igual el nivel de detalle, da igual lo que opine la gente o qué marca de pintura use. Lo que quiero es que estas miniaturas llamen la atención porque están contando una historia. Quería jugar con colores y efectos de luz. Imagino que, en el multiverso de mi vida donde soy multimillonario y expongo mis ejércitos pintados en un museo de mármol —donde la gente paga 200 euros la entrada—, alguien pueda señalar y decir: «¡Mira! Estos son los villanos». Solo con ver los colores y lo que genuinamente inspira la miniatura terminada.
Eso es lo que quise experimentar: la intención, lo que quise contar con estas miniaturas. Esta pandilla de salvajes quemando Edoras o cualquier aldea de criadores de cerdos. Y eso no siempre se consigue con las técnicas habituales (capa base, luces, etc.).

Hay algo más que descubrí con este proyecto, que pinté en solo dos tardes: la satisfacción de terminar una miniatura, pero con una definición distinta de lo que es un «acabado exitoso». El proyecto tenía un principio y un fin. En un hobby donde los proyectos inacabados se amontonan como elefantes en un cementerio, este pequeño logro fue una dosis gratuita de endorfinas e inspiración para empezar 2026 con algo terminado.
Una victoria contra la marea gris.

Bueno, en regalo os dejo mi método para conseguir este efecto:
Efecto bicromía y OSL: técnica con esponja
Hay varios métodos según el nivel de realismo que queráis alcanzar.
Preparación (método de aeroponge)
Dos formas (elegid una):
1- Pintad la miniatura antes de abordar el OSL (como mínimo con contrastes). En héroes, puede quedar especialmente bien.

2- Aplicad una imprimación azul noche en todo el ejército.
Independientemente de cual sea vuestra elección, los dos métodos siguen el mismo proceso.
Aplicación del OSL con esponja
Sumergid una esponja de maquillaje (evitad la espuma de blíster, que da un efecto más grueso) en un vaso de agua durante 10 segundos para que se impregne bien. Escurrid la esponja hasta que no gotee más. Preparad dos paletas de colores principales:
- Una serie de azules, hasta el blanco nube (ligeramente azulado, evitad el blanco puro) como tono más claro.
- Una serie de rojos, naranjas y amarillos. Yo usé Evil Sunz Scarlet como base, pero cualquier rojo sirve, seguido de Troll Slayer Orange, un amarillo arena (Sand Yellow o similar) y, por último, un amarillo ácido (Rogal Dorn Yellow o equivalente).
Tomad un poco de pintura roja en la esponja y eliminad el exceso golpeándola sobre una paleta. Empezad seleccionando las zonas de la miniatura que queráis iluminar en rojo. Inspiraros en imágenes de internet para colocar las fuentes de luz. Personalmente, creo que el efecto es más impactante cuando la luz llega en diagonal (por arriba o por abajo). Podéis variar los ángulos, pero en una foto de grupo conviene mantener cierta coherencia. Limpia la esponja entre cada color: sumergidla en agua y escurridla hasta que no salga ni una gota de pintura. Pasad al naranja y cubrid parcialmente la zona roja (cada nuevo color debe cubrir menos superficie, dejando visible el anterior). Los amarillos y blancos deben representar la zona más caliente y, por tanto, ser los menos extensos. Me gusta iluminar también una parte de la base para evocar un incendio cercano.
Detalle importante: el amarillo ácido o el blanco amarillento debe ser muy ligero y cubrir solo una pequeña parte de la miniatura, donde la fuente de calor está más cerca (less is more).
Para el azul, usad la misma técnica con una sucesión de azules hasta llegar a un azul claro pastel. Cuidado con aclarar demasiado el azul, porque puede quedar chillón. También podéis aplicar este método en la base.
Truco visual: para un resultado natural, los OSL deben estar opuestos. Por ejemplo, si la luna ilumina por arriba, el incendio debe venir por abajo. Podéis experimentar y adaptarlo a vuestras preferencias.


Última etapa: las veladuras
Para el fuego, el cheat code definitivo es el Contrast Nazdreg Yellow (apenas diluido). Intentad no cubrir el blanco amarillento. Para el azul, no he encontrado un color milagroso, pero un glaze del azul noche usado como imprimación funciona muy bien.
Terminad con el pincel a perfilar ligeramente las partes mas expuestas (menos es mas)

Y vosotros? cuando fue el la ultima vez que un proyecto os haya reconciliado con la creatividad?
UF-Flo

Guapísimo. Precioso. Puede que lo aplique en mi banda de warcrow, aunque ya he imprimado en gris.