Saludos, Señores de la Guerra.
Este fin de semana tuve el placer de poder volver a jugar con David y María (aparte de mi mujer, claro, que también se apunta a cualquier juego). Son habituales de «eurogames» como el Colonos de Catan o el genialérrimo Aventureros al Tren (conocido allende de nuestras fronteras como Ticket to Ride), el juego al que más he jugado en los últimos dos años de largo. Les propuse algo más friki, Heroquest o Descent, y a última hora añadí una tercera opción, el RuneWars (me lo compré el viernes en una tienda donde aún les quedaba una Primera Edición).

