
Saludos, Señores de la Guerra.
Toca hacer repaso a la White Dwarf de hace 30 años. La portada es la inconfundible y genial ilustración de Geoff Johns Taylor (gracias Andreu Puig) que se usó para la ampliación Dungeon of Doom del juego Talismán (del que creo que aún no hemos hablado, ¡me lo apunto!) si bien no se hablaría de dicho juego en este número (ni en ningún otro, creo recordar, salvo algún anuncio de refilón). Pero ese es otro tema. Vamos a por esta revista…





Tras el índice, veíamos la típica sección de noticias y novedades. En el índice vemos un montón de cosas, y en este número la cantidad de artículos se veía incrementada (4 de Warhammer 40.000, 2 de Warhammer, y uno de Blood Bowl), debido a la presencia de artículos más cortos que en anteriores números.
Entre las novedades, había «héroes Warhammer» que, en realidad, eran miniaturas de Warhammer Quest; veíamos las nuevas motos pielesverdes, y se anunciaban eventos en diversas tiendas. Este número anunciaba también la apertura de la tercera tienda oficial Games Workshop (y la segunda en la Ciudad Condal). Tengo mucho cariño a la tienda de Glòries, porque es la primera tienda en la que entré, y fue precisamente ese año, 1996. Yo ya conocía Warhammer del novio de una novia que tuve, y no le presté mucha atención, pero en 1996 entré en la tienda y me llevé un catálogo publicitario a casa que aún conservo (era finales del ’96 porque ya salía la caja de Quinta Edición de Warhammer). Pero hoy no toca hablar de esto, tampoco 😀




Teníamos un artículo hablando de Zona Mortal, la expansión a Blood Bowl (juego que había salido hacía poco). Zona Mortal contenía un montón de cartas y reglas nuevas, tanto miniaturas (hechiceros) como equipos, o instrucciones para jugar una liga. Con el tiempo (¿1999 si no recuerdo mal?), la caja de Blood Bowl pasó a incluir también Zona Mortal. En el fondo, no dejaba de ser un artículo-publicidad de algo nuevo, pero la revista era el mejor escaparate para este tipo de productos.







De Warhammer no había mucho contenido (para variar), pero al menos era interesante. Por una parte nos daban las reglas de Morglum Quiebracuellos (novedad del mes), y por otra un (para su época) buen artículo de estrategia sobre cómo jugar con el Imperio y los distintos tipos de despliegue variaciones de «castillo». Mucho mejor que el número anterior.





Warhammer 40.000 era, de nuevo, el plato principal de la White Dwarf. Hacía poco que había salido el códex de Guardia Imperial, así que había que anunciar todo lo posible a la Gloriosa. Había cinco páginas dedicadas al Griffon, incluida la hoja de datos que vemos aquí (y que algún recién llegado quizá la ve como complicada).






También se incluían reglas para usar un Búnker de Batalla, incluida su hoja de datos y dos misiones relacionadas.




Pero, y aquí hay que aplaudir, es que además venía un búnker para que lo pudieras recortar para jugarlos en tus partidas. Los que no lleváis tiempo en el hobby igual lo veis raro, pero en aquella época (de hecho desde los ’80 hasta mediados de los ’00) la escenografía solía ser de cartón, hubo varios libros de «construye tu escenografía» editados por Games Workshop, y salieron unos cuantos suplementos que tenían casas recortables (incluyendo cajas de inicio), en vez de edificios de plástico como es actualmente. Pues bien, en algunas White Dwarf introducían cositas como esta, escenografía para que pudieras fotocopiarla y usarla en tus partidas. Era otra época.




Siguiendo con el cuadragésimo primer milenio, se incluían en este número de la revista las reglas para poder usar al Asesino Vindicare en tu ejército imperial. Incluso venían las cuatro cartas de equipo que podías usar en tu batalla.


















El plato fuerte de cada número solía ser el informe de batalla, y en este caso volvíamos a tener un informe de batalla del cuadragésimo primer milenio, enfrentando las gambas espaciales contra una alianza de Gloriosa y Eldars.


La sección de ‘Eavy Metal de este número era bastante cortita, sólo había una página con el Griffon y otra con jugadores estrella de Blood Bowl (para acompañar a Zona Mortal).




De las típicas páginas de publicidad, poco a decir. Una página para 40k, otra para Warhammer, una para anunciar el códex de Guardia Imperial, y otra con dos nuevos equipos de Blood Bowl. No mucho, pero tampoco tan mal.










Mi sección favorita siempre era la de catálogo. Vemos en este número el catálogo de novedades de Guardia Imperial, algo de Blood Bowl, y un poco de Warhammer (incluyendo las miniaturas de Warhammer Quest de las que hablábamos al principio).





Otro clásico siempre es la sección de Venta Directa, con los precios de la época (de hace 30 años). En esta ocasión veíamos sobre todo las novedades del mes; el año empezaba fuerte, con muchas miniaturas nuevas para los tres juegos que trataban entonces.

La contraportada era otra inspiradora fotografía de una batalla, enfrentándose los tiránidos a la Gloriosa. Época Roja en todo su esplendor.
Personalmente este número me gusta bastante. Sí, apenas hay contenido de fantasía, pero veo más «chicha» y menos «relleno» que en números anteriores. ¿Era un cambio de tendencia, o era un espejismo? Lo veremos en dos meses…

Sigo a día de hoy prefiriendo los edificios de cartón por su precio y tiempo de montado. Además que a nivel estético me parecen chulos.
Yo tengo esa White Dwarf, me la compre de segunda mano, las revistas antiguas de esa época tienen un gran encanto.
PD: Nama, el autor se la portada es Geoff Taylor, no Geoff Johns
Gracias @Andreu. Demasiado Green Lantern estoy leyendo últimamente XDDDDDDD