|
| Descargar pdf |
¡Cargad! #21
|
| Descargar pdf |
Como una cabra
Saludos, queridos lectores.
Acabo de terminar de escribir el Sr Nehek de este mes, dedicado a los Hombres Bestia. Así que ya sabeis de que va a ir este mes el Sr Nehek. Dentro de poco voy a tener que inventarme algo nuevo por que se me acaban los ejercitos. Quizás me pase al 40k o a Warmachine… o no.
La cuestión es que me ha parecido adecuado hablar un poco de los hombres bestia en sí mismos. O más bien de sus homónimos en el mundo real ™: los sátiros.
Los sátiros son espíritus del bosque, criaturas de la mitología griega que encarnan a la naturaleza.
Normalmente consideramos a la naturaleza como algo benigno y protector, y hasta cierto punto es cierto. La naturaleza (entendida cómo concepto divino) da la vida y alimenta a sus hijos. Sin embargo hay un aspecto que normalmente en nuestra sociedad actual no contemplamos: el salvajismo. La naturaleza no es benigna y ni mucho menos protectora. La naturaleza es imparcial y justa en su crueldad, la naturaleza da la vida y la quita, da alimento sí, pero podrías ser tú el alimento de otro. La naturaleza es algo que el ser humano hecha de menos en la artificialidad de la urbe, pero a veces nos olvidamos que la urbe nació para protegerse, en parte, de la naturaleza.
Este rollo viene a que el concepto de sátiro no es el que muchos se imaginan. El sátiro es un ser que viene a recordarle al ser humano sus instintos más arraigados. Su forma es mitad hombre y mitad animal (aunque en un principio eran representados simplemente por ancianos muy feos). El sátiro es una fuerza de la naturaleza y por tanto es salvaje. No tiene ni idea de las costumbres de la civilización, de ahí su apetito sexual desmesurado que no tiene el freno de la razón. También se le representa como un músico danzarín, despreocupado de cualquier preocupación humana. Además se les asocia con Dionisio, dios del vino. Dionisio es un dios muy particular junto a Atenea. Son hijos de Zeus y, en principio, no tienen madre. Mientras que Atenea, toda sabiduría y razonamiento, nació de la cabeza de Zeus, Dionisio nació de su muslo, lugar de bajos instintos en contraposición a la cabeza.
Si tuviera que imaginarme un ser de estas características mínimamente realista… sería un hombre bestia. Los gors son animales con manos, y con cierta capacidad de comunicación entre sí y de organización. Son seres humanos que han perdido la fina capa de civilización. Por eso me gusta esta representación del hombre-bestia, tan adecuada.
Lo único que me sobra de los hombres-bestia es precisamente el Caos. Los veo más afines a un ejercito de elfos silvanos que a un ejercito del caos. Pero claro, eso ya es cuestión de gustos. Otra de las asociaciones que se les da a los Sátiros es con el dios Pan, dios de la naturaleza salvaje y miembro de la corte de Dionisio, a quien seguía en costumbres. Hasta el punto que hoy en día se le atribuyen a los sátiros las mismas costumbres de perseguir ninfas con más que dudables intenciones que tenía Pan. Pan es la viva imagen de Orion de Lorien, si quitamos su apetito sexual: señor de la naturaleza salvaje, cazador y especialmente colérico e irascible cuando era despertado.
De Pan pasamos al Fauno. El fauno es la versión romana de Pan, que al parecer adquirió la forma de los sátiros. Cerrando el circulo de hombre-animal y dios de la naturaleza y del cual parece haber heredado su estética los hombres-bestia. El Fauno a diferencia de Pan y de los Sátiros tiene mucho más marcada su naturaleza animal, exagerando sus apariencia de cabra.
Así que si algún dia os encontrais con un gor, ofrecedle una copa de vino y a lo mejor os deja en paz. El único problema es que a lo peor llama a sus amigos centigors para que aprovechen la barra libre.
Hasta otra.
Primeras Impresiones Codex: Demonios del Caos
Ya tengo el Codex Demonios y, aunuqe no me lo he terminado todavía, tengo unas primeras impresiones del mismo.
En primer lugar, las nuevas miniaturas de plástico (que, al ser plástico y más baratas, conformarán el núcleo principal de cualquier ejército de Demonios). Los Desangradores, todos ellos, llevan la lengua fuera. Unido a su «chepa» (porque no tiene otro nombre) y a su aspecto encorvado en general, no me gustan nada. Son mucho mejores los antiguos. Además, aunque traen una gran variedad de brazos y cuerpos, las juntas de los brazos son estáticas (es decir, no peudes girar el brazo) al ser triangulares en lugar de redondas.
Luego tenemos a las Diablillas, que son claramente hermafroditas y (todas) tienen un único pecho femenino. Unido a las garras de los pies (parecidas a las aves) y a las colas variopintas que tienen, les dan un aspecto algo mejor que los Desangradores, pero son mucho mejores las antiguas Diablillas de metal. En definitiva, los nuevos Demonios no me inspiran absolutamente nada…
Y sobre el Codex, aunque no me lo he leído entero, si me he terminado toda la parte de trasfondo, y me queda un regusto raro…
Porque no es un trasfondo al uso, sino más bien una serie de historias sobre cómo viven los Grandes Dioses del Caos, suponiendo que vivan y tal. Por un lado te dan una imagen del Caos como un algo incomprensible e inabarcable por la mente humana (y me recuerda muchísimo a Lovecraft) y por otro dan una imagen del Caos como los Dioses del Olimpo, donde cada Dios tiene un terrreno propio (y visitable si viajas mucho por la disformidad, en teoría).
Luego sólo hay un ejemplo de un mundo atacado por el Caos.
Y no cuentan nada de la Primera Guerra de Armageddon… que fue una invasión de Angrón (Primarca de los Devoradores de Mundos( y una hueste demoníaca. Al rechazarse la invasión (Lobos Espaciales y Caballeros Grises), se esterilizó a toda la población (y Guardia Imperial) y se les enviaron a campos de concentración. Luego se trajo gente nueva. Esta es la respuesta habitual del Imperio ante el Caos, pero no queda nada reflejado en el Codex. Da la sensación de ser un conjunto de leyendas e interpretaciones, más que de trasfondo.
Luego comienzan a describir cada una de las unidades. Creo que el número de Demonios ha aumentado y mejorado mucho respecto al Codex Marines del Caos anterior al actual (que era el que tenía demonios reales). Todavía no he terminado esta parte.
El Codex está plagado de erratas. Por ejemplo, utilizar «hemafrodita» en lugar de «heRmafrodita». Un montón de «conocimietno» en lugar de «conocimiento» y alguna «z» en lugar de «c», etc… Si eres como yo, que te duele la vista las faltas de ortografía, pues encontrarte estas cosas te deja un mal sabor… sobre todo si te las encuentras varias veces… Y eso que todavía no he terminado.
Sobre las reglas de los Demonios: pues todos ellos tienen una tirada de salvación invulnerable, despliegan rápido si o si, tienen coraje, etc… Ya no tienen Inestabilidad Demoníaca (por lo que el Codex: Cazadores de Demonios queda oficialmente obsoleto).
Aparecen desperdigadas aquí y allí algunas reglas nuevas de la 5ª edición de WH40K. Por ejemplo, se hace referencia a ataques envenenados (hieren siempre con 4+) y a granadas defensivas y de asalto (que no definen, pero parece que las defensivas son de fragmentación y las de asalto perforantes). Claramente, en la 5ª edición van a tener más utilidad las granadas.
Y hasta aquí puedo leer (porque hasta aquí he llegado a leer)…
¡Cargad! #20
|
| Descargar pdf |
¡Cargad! #19
|
| Descargar pdf |
¡Cargad! #18
|
| Descargar pdf |





