
Saludos, Señores de la Guerra.
Este fin de semana empecé a leer el libro de trasfondo de Nagash para el Fin de los Tiempos de Warhammer. Llevo muy poquito, pero hay algo que me ha escamado (y nunca mejor dicho).
En una de las páginas iniciales hay un trocito de los Hombres Lagarto donde dos chamanes eslizón «discuten» frente a Mazdamundi. Mazdamundi al final pronuncia dos frases que sentencian todo: «El Gran Plan ha fallado. El Éxodo debe empezar».
Vamos a ver. Lo del Gran Plan, muy bien, listillo, lleva fallando desde que aparecieron los Demonios, no hay que ser un lince. Pero eso del Éxodo… ¿un Éxodo? ¿Qué pasará con mis queridas lagartijas? Veo cuatro posibilidades:
- Que todo sea un sueño de Resines y pase como con la Tormenta del Caos, es decir el reloj retrocede, no ha pasado nada, circulen por favor.
- Que los Hombres Lagarto se vayan de Lustria a otro lugar… ¿dónde? ¿Tierras del Sur?
- Que tengan escondidas naves espaciales (de los Ancestrales) y los Hombres Lagarto abandonen el mundo de Warhammer y vayan al nuevo-mundo-y-juego-que-no-será-Warhammer donde se ambientará el nuevo juego (o Novena, como queráis llamarle).
- Como la tres pero que realmente desaparezcan del trasfondo porque se van a por tabaco al planeta más cercano.
Y la verdad es que la cuarta opción es la que me da más yuyu. Un Warhammer sin Hombres Lagarto ni Elfos Silvanos (otros que tienen los días contados) para mí no es Warhammer, yo me quedo en «oldhammer» (sea Sexta-Séptima u Octava).
Pero la verdad es que me jodería mucho, son un ejército bastante original (sí, ya, existían los Trogloditas en D&D, pero…).
¿Qué pensáis?