Saludos, Señores de la Guerra.
Ya os hemos contado que la ciencia ficción en general (y en particular el género espacial) tuvo un bajón importante durante los años ’90. También os hemos contado en alguna ocasión que los productores son tan lumbreras que muchas veces se estrenan dos películas «de alto presupuesto» con la misma temática. No hablamos de una película famosa y otra «copia», sino de dos películas con actores famosos y bastante repercusión que curiosamente tratan de lo mismo, algo que pasó con demasiada frecuencia en los ’90. Ahí tenemos primero al Robin Hood: Príncipe de los Ladrones donde salía Kevin Costner y el Robin Hood donde salía Uma Thurman, ambos de 1991. O Volcano y Dante’s Peak (dos películas de volcanes de 1997). O las famosas de meteoritos, Armaggedon y Deep Impact (ambas de 1998). Quizá el último caso así fuerte-fuerte es el de viajes a Marte, en el año 2000, donde se juntaron dos grandes producciones que fueron un fracaso, Misión a Marte y Planeta Rojo. De ambas, la que más me gusta de largo es Planeta Rojo.








