
Saludos, Señores de la Guerra.
Aún a la espera de probar otra vez Warthrone of Saga (que tenía muy buena pinta), el otro día mirando las miniaturas y los libros de Séptima pensé en lo que era antes Warhammer. Con antes me refiero a séptima edición, no en los viejos tiempos. Pensaba en lo mucho que se hablaba de tácticas, pero tácticas en el campo de batalla. Parece que hoy en día las discusiones son sobre combos que se encuentran (aún estoy flipando con los 100 arqueros élficos en la Torre de bolsillo… culodurada al canto), más que sobre si se puede hacer un yunque-martillo o no. La sensación que tengo es que Warhammer se ha vuelto menos táctico, donde el movimiento importa menos ya que cargar importa menos que antes. ¿Por qué cargar importa menos? Porque cargar ahora sólo significa un +1RC, ya no hay tantas ventajas como había antes. Si el movimiento no importa tanto, la potencia del juego se basará en a ver quién pega mejor o quién dispara mejor o quién lanza mejor magia. Es decir, sin la importancia del movimiento, Warhammer se basa en quién tiene «los mejores guerreros» (=quién tiene el ejército más über o quién encuentra el combo más drástico). Una especie de Magic, vamos (ya sé que hay paupers y commanders y planechases… me refiero al magic «competitivo»).
Por eso se me ha ocurrido aplicar dos reglas de la casa al reglamento de Octava Edición, para que cargar vuelva a ser vital, con lo que el movimiento vuelve a tener el poder que tenía. Son dos simples reglas que modifican poquísimo el reglamento pero dan un giro completamente nuevo al juego y que dan más peso en la táctica que tal y como está escrito:
- Una unidad que carga gana la regla Siempre Ataca Primero hasta final de turno.
- Las bajas se retiran siempre desde las miniaturas de tropa del frontal de la unidad (pero para poder retirar campeón o personajes, es necesario destinar ataques a ellos). Las miniaturas que mueran no podrán atacar este turno. Se supone que otra miniatura coge el tambor o trompeta, y el estandarte, por lo que en combate se conservan siempre músico y portaestandarte.
¿Qué os parece? Son dos cambios muy simples, pero con ésto el juego da un giro nuevo. Por mi parte pienso probarlo en las próximas partidas, si mis contrincantes están de acuerdo (que supongo que lo estarán). Habría más cambios (hostigadores p.e.) que haría pero sería complicarlo todo un poco más. Con estas dos cosas veo que el juego gana en táctica y no sale ganando ningún ejército sino todos… ¿no?
A vosotros, ¿qué os parecen?