[La máquina del tiempo] Hace 30 años…. Julio del ’96

Saludos, Señores de la Guerra.

Seguimos con esta serie bimensual (de momento…) que retrocede el reloj del tiempo treinta años atrás. En Julio de 1996, los que nos acercábamos a una tienda Games Workshop podíamos comprar por 595 pesetas (3.6€), algo más si eras de Canarias, el decimoséptimo número español de la revista del hobby por excelencia. (Si es la primera vez que ves un post de estos, te recomiendo que hagas clic aquí y te deleites -o no- con números del siglo pasado…).

La portada de este número era exactamente la del libro de Elfos Silvanos, el que iba a ser último libro de la Cuarta Edición de Warhammer. (Es lo que les pasa a los silvanos, que suelen ser los últimos en tener libro, pasó en 4ª, 6ª y 8ª). Este número anunciaban el incremento de páginas, manteniendo (por ahora) el precio, y parece que incluía cartas con nuevos objetos mágicos de Warhammer (pero no los tengo escaneados, una pena).

Lo que sí tenía era un cambio de maquetación, más acorde a la moda de entonces (lateral de un color) que le daba un aspecto más profesional (y que, reconozco, me influyó mucho cuando maqueté las viejas Cargad).

Para empezar teníamos más páginas de publicidad. La nueva tienda en Zaragoza confirmaba la expansión peninsular de la empresa, tras dos tiendas en Barcelona y una en Madrid. Había ofertas de trabajo, anuncios de novedades de Necromunda y Warhammer, así como un listado de tiendas independientes, cada vez más extenso.

El plato fuerte del mes no era ninguno de los dos juegos principales, sino un tremendísimo informe de batalla de Necromunda. El juego aún era reciente y es de agradecer este enorme apoyo (no volvería a tener Necromunda tantas páginas como en este número…). Que, por cierto, si alguien no recuerda el origen de este juego, echad un ojo a este post de hace unos años

La novedad de portada del mes eran los Elfos Silvanos para Warhammer, y aquí vemos el artículo introductorio (con errata incluida, en la tercera página dan el perfil de «hombre árbol» cuando en realidad es una dríade).

Tenemos un artículo acerca de los personajes, en concreto cómo lidiar con ellos (recordad que Cuarta y Quinta fueron «herohammer»). Creo que es el primer artículo de Tuomas Pirinen en una White Dwarf, Tuomas terminaría siendo un grandísimo diseñador de juegos, y aquí ya daba muestras de su visión del juego. Me resulta curioso ver la explicación del artículo de Tuomas, que «lo han encontrado en Internet» (ehum…). Algo curioso, en este artículo aparecen las «ilustraciones graciosas» de Warhammer. Y digo curioso, porque esas imágenes formaban parte del reglamento de Quinta, lo que quiere decir que ya estaban aprovechando material de la nueva edición para hacer artículos.

El siguiente artículo era de Warhammer pero más bien eran consejos de pintura para principiantes. Los artículos de pintura no abundaban (todavía) en la revista, y este (aunque podría verse uno muy parecido en el libro del jugador de Quinta) creo que estaba muy bien.

¡Pasamos al cuadragésimo primer milenio! El primer artículo era, de nuevo, de juego: explicaba cómo jugar mejor la fase de combate. De nuevo un interesantísimo artículo de juego, a cargo de otro gran diseñador de juegos, Jervis Johnson.

El siguiente artículo nos daba reglas para jugar la Legión de los Condenados. No es que sea un artículo muy completo, pero no está mal.

Por otra parte, este artículo es mi favorito (de 40k) del número. Se daban misiones especiales basadas en las Bases Avanzadas Imperiales (un elemento de escenografía nuevo).

Y llegamos a la sección de ‘Eavy Metal. En esta época en la que no había (mucho) acceso a internet, la única forma de ver esquemas de pintura era con los reglamentos, libros de ejército, en las tiendas y en la revista. Fueron fuente de inspiración para muchos.

Nos acercamos al final de la revista, y para ello hablamos de las páginas de publicidad de sus productos. Tenemos las típicas páginas de publicidad de sus dos juegos principales, un buen vistazo a seis bandas de Necromunda, y los anuncios de dos de las novedades del mes, el Bastión Imperial y el libro de ejército de Elfos Silvanos.

Ya sabéis que el Catálogo es una de mis secciones favoritas. En este número podíamos ver un poco de todo, especialmente las novedades: Necromunda, silvanos y añadidos imperiales para 40k.

Y llegamos a la recta final con el anuncio de Venta Directa. Por si hay algún jovenzuelo, en aquella época algo que nos parece tan natural hoy en día como la venta por Internet era algo reservado a muy pocas empresas. Games Workshop vendía sus productos en sus tiendas y en tiendas asociadas. Pero mucha gente tenía complicado acercarse a una tienda donde comprar estas cosas, así que la alternativa era la venta por teléfono o por correo. Venta Directa era la parte de la compañía que se dedicaba a esto, y por lo que sé, era su canal de ventas principal en aquella época.

Y siguiendo la tónica habitual, si en la portada había Warhammer, en la contraportada había una imagen de Warhammer 40.000. En este caso, una batalla entre Ángeles Sangrientos y Tiránidos. Admirad la época roja en todo su esplendor con la típica escenografía que tanto nos gustaba… Y esto me da que pensar que el futuro siniestro era menos siniestro hace 30 años; hoy en día todas las batallas de 40k ocurren en ciudades en ruinas y terrenos inhóspitos y destrozados, pero en aquella época todo era césped y árboles. Ay, cómo echo de menos esos campos «fantásticos» en el futuro…

Acerca de Namarie

Multifriki, aficionado al cine, a los cómics y a los wargames, en especial Warhammer (Fantasy). Co-creador de Cargad y creador de los Manuscritos de Nuth.

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