
Saludos, Señores de la Guerra.
Este año hemos terminado (¡por fin!) todas las misiones del base de Heroquest. Y ya recordaréis que el año pasado estuve pintando todo lo que tenía del mítico Cruzada Estelar… ¡y tocaba estrenarlo! (Nuestra «ruta» va a ser Heroquest -> Cruzada Estelar -> Descent -> Imperial Assault). Así que este finde pasado desempolvamos la caja…

¿Me faltan cosas?
Hacía mucho, mucho, mucho tiempo que no jugaba al Cruzada. Más que al Heroquest, que ha ido siendo abierto para muggles en diversas ocasiones (con éxito). Y hay muchas, muchas, muchas cosas que no recordaba. Así que ha sido «primera vez». Y, claro, muchas cosas no sabía dónde estaban… ¿Y los blips de Robagenes? Ah, no, que vienen por cartas. ¿Qué hago con estos marcadores? Creo que son de misión. ¿Y no tengo más repuestos para puertas? No, se rompió uno y falta uno. (Suerte que tengo impresora).
Aparte de las miniaturas, tenemos un montón de contadores distintos (blips normales, blips de refuerzos, insignias….), cartas (tanto para jugadores como para máster), los paneles de control, y los dos libretos (reglas y misiones). Esto unido a un montón de puertas, cuatro tableros y la parte central y las piezas de plástico que se vuelven a caer.
Primeros pasos
Debo decir que mi familia se lo pasó bien. La Señora Inquisidora es (mucho) más de fantasía que de scifi (al menos hasta que Henry Cavill haga lo que espero que siga haciendo). Cruzada Estelar es un juego parecido y a la vez distinto al Heroquest. Lo más obvio es que los jugadores héroes llevan cinco miniaturas y no una, y que el master lleva… blips. Cuadraditos que se van moviendo y que cuando «los ven», aparecen las miniaturas y empiezan los tiros.
Hemos tenido que improvisar muchas cosas (dejándolas fijas como reglas de la casa). Por ejemplo, cuando un jugador termina el movimiento en una sección de tablero el master coloca los blips. Eso hace que cuando desembarcan los marines, si empiezan a abrir puertas con su movimiento inicial, queden los blips concentrados en varios puntos, así que lo hemos cambiado a «cuando entras, pausas y colocas blips». También el a quién atacan los enemigos, si fuera un poco cabrón iría a por las armas pesadas primero, y lo he cambiado a «lo más cercano». No es que dé sensación de que las reglas estén mal diseñadas, pero es que nos parece más lógico cambiarlas (y eso «gana» en casa).
La primera partida la jugamos 4 jugadores (incluyendo uno de 14 y una de 10), y lo pillaron con relativa facilidad. Iba dando los blips a cada jugador para indicar «las bajas». Ya, no es un mata-mata, pero es algo que le da el toque «rolero» de campaña (como las monedas del HQ para comprar equipo) y que creo que es un buen punto.
Pero, como resumen, primera partida bien.
¿Es tan distinto a Heroquest en cuanto a juego?

Creo que lo ideal es empezar a hablar del tablero. Me gusta más el de Heroquest. O sea este es modular, vas girando los cuadrados y te da tableros realmente distintos. Pero las piezas centrales se caen con mirarlas (las piezas de plástico que las unen no aguantan) y todo termina moviéndose con golpes accidentales en la mesa. Por suerte he visto esto de un tal u25 qu eme ha gustado MUCHO y que voy a imprimir con el tiempo (y pintar) para hacer una experiencia más inmersiva. Claro que igual cuando esté todo impreso y pintado ya no jugamos más… tendré que acelerarlo (¿objetivo 2026?). Sumémosle que en Heroquest había mucha escenografía que le daba salseo y aquí… las puertas y gracias. Cosas en teoría «chulas» como el tablero de control de comandante, es en realidad algo que está bien pero podrían haber puesto elementos como cámaras criogénicas o cosas chulas.. Mira, igual en vez de imprimir el tablero me lío a imprimir props de ciencia ficción para decorar el tablero.
Otra diferencia es el tema cartas. En Heroquest los héroes tienen cartas (magia, objetos) para poder ir avanzando. En Cruzada Estelar también, pero son como la magia, cinco (inicialmente) que tienes al empezar la partida y que luego no se reponen (hay unas cuantas que son de múltiple uso). En cambio el máster tiene un mazo propio de eventos que es lo que añade salsa al asunto (ahí están los Robagenes).
El tema de dados también cambia. En Heroquest tienes dados que tienes que sacar calaveras y para defender escudos. En Cruzada Estelar, no. Hay dos tipos de dados (blancos y rojos), los rojos más dañinos; dependiendo de las armas lanzas dados blancos o rojos (¡o ambas!) y sumas el resultado de los dados (que puede ser 0… de hecho con blancos es probable que lo sea). Eso se compara con la armadura del objetivo (por ejemplo 1), el daño por encima de la armadura son «heridas» (y normalmente todo tiene 1 herida). Esto hace el juego más ágil y a nada que te aprendas las armaduras va como un tiro (literalmente).
Bueno, he explicado las diferencias, pero también hay parecidos. La experiencia de juego es parecida: los jugadores van abriendo puertas para descubrir monstruos (que ya están ahí en forma de blips), el máster va moviendo y pegando con los bichos (y jugando cartas, la gran novedad). Es para menos jugadores (HQ es para 2-5 y este es para 2-4), pero siendo 4 ya va bien. Las miniaturas son más o menos de la misma calidad, y los componentes pues también. Sí que es cierto que el tema tablero es mejorable, y que echo mucho de menos escenografía chula como había en su primo fantástico. Y luego tiene algunos componentes que no era necesario hacerlos así. Pero bueno, nada de lo que quejarse mucho.
¿Cuál es más fácil?
Para jugadores frikis que estamos todo el día con miniaturas, ambos son muy fáciles. Veréis que las mecánicas son muy simples y seguro que pensáis «buah pero aquí faltan mil reglas especiales». Además las armas especiales como un lanzamisiles o un fusión o un puño de energía hacen algo que «tiene lógica» según lo que estamos acostumbrados, así que sin problemas para nosotros. Además seguro que te hace gracia ver el símbolo de tu Capítulo favorito en el suelo ¡en 1989!
Pero, ¿y para no habituados a juegos de miniaturas? Siempre he dicho que Heroquest era ideal para jugar con no frikis. Pues bien, creo que la curva de entrada es más suave en Heroquest. El esquema del juego es parecido, y el combate tampoco es tan distinto. Quizá Heroquest tiene reglas de las partidas que en ocasiones pueden ser algo más complejas (trampas por ejemplo), pero en una primera partida, alguien que lleve el bárbaro o el enano va a disfrutar y su «mecanismo» lo va a pillar al vuelo (tira 2d6 para mover, tira 4 dados de combate, cuenta calaveras, cuenta escudos, quita vida, y ya). Sin embargo la «entrada» a las reglas de Cruzada Estelar es más abrupta: no tienes una miniatura sino cinco, no tienes «cuatro dados» sino que depende de qué miniatura tira más o menos dados y depende si es combate o disparo, tienes de inicio cinco cartas que te alteran las reglas (kit médico, la carta para correr… son simples, pero algunas no tanto). Y además en Heroquest hay las trampas y poco más, aquí las cartas del máster te pueden cambiar el juego. Esto no quiere decir que el primero sea súper fácil y este chungo, ambos tienen un nivel de dificultad parecido (no es como comparar con Descent por ejemplo), pero sí es cierto que para muggles es más sencillo el de fantasía.
¿Lo recomiendo?
Desde el punto de vista económico, NO. Heroquest tiene reedición por parte de Hasbro, mientras que Cruzada Estelar no, así que si quieres empezar con éste tienes que tirar de ebay donde los precios son una locura (lo eran hace tiempo, pero hace mucho que no miro).
Desde el punto de vista de juego… sí, por qué no. Dependerá de si los jugadores son más de ciencia ficción o de fantasía, eso hará que se inclinen por uno o por otro, pero como juego de mesa ambos son válidos. Pero ambos me parecen válidos para jugar a aficionados a juegos de mesa. Si son frikis de 40k, genial. Si no son frikis, sigue siendo un buen juego.
