
Saludos, Señores de la Guerra.
Seguimos viendo «cosas raras» de Warhammer. No incongruencias a nivel de trasfondo, sino lo que parecen ser cambios en lo que iba a hacer Games Workshop…
Los Regimientos de Renombre han formado parte de Warhammer desde (por lo menos) segunda edición. Famosos héroes con sus soldados, a sueldo. Los Mercenarios empezaron prácticamente con el juego, si bien su punto álgido fue en quinta edición con un libro de ejército propio. En el libro de Mercenarios se incluían Regimientos de Renombre para poder jugarlos en otros ejércitos.
Cuando llegó Sexta Edición, algo raro pasó. Para empezar, en la White Dwarf salió un suplemento, Hordas Invasoras, para poder jugar con los ejércitos de Quinta (y Cuarta) en Sexta. ¿Con todos? No, faltaban los Mercenarios… Al mes siguiente (o dos meses después) salió otro suplemento, parecido, donde se hablaba únicamente de los Mercenarios. Como si se los «hubieran dejado». Además, era distinto a los otros, pues Hordas Invasoras simplemente tenía las listas de ejército y aquí el libreto tenía bastante trasfondo (eran 18 páginas). Supongo que se debía a que sabían que no iban a renovar tan pronto el libro como Condes Vampiro (el otro libro de ejército de justo antes de Sexta).
Algo más raro. En los primeros libros de ejército permitían usar unidades de Mercenarios como unidades Singulares (teniendo entrada propia en el libro). No sólo eso, en el márgen izquierdo hablaban de algunos Regimientos de Renombre que habían luchado con cada ejército. Así, en el Imperio mencionaban los Ogros de Golgfag, la Compañía Alcatani o la Compañía Maldita. En los pielesverdes, la Hueste de la Sombra de Silmaneth o los Cazadores de Voland. Lo curioso del caso es que algunos de estos regimientos de renombre existían, pero otros… no.
Cual fue la sorpresa, cuando el año siguiente aparecían nuevos Regimientos de Renombre. La Compañía Maldita (mencionada en el libro del Imperio) fue la primera si no recuerdo mal, seguida de los Orcos Akorazados de Ruglud (orcos ballesteros con armadura pesada) y más tarde los Desolladores de Mengil. Esto no es todo: en el primer Manuscritos de Nuth Altdorf (ups! 😛 ) aparecían reglas para usar bastantes de los Regimientos de Renombre de Quinta, incluso algunos que no aparecían en el libro pero que habían salido aparte (Gigantes de Albión, Incursores de Tichi-Huichi). Al parecer, el tema prometía.
Y siguió prometiendo cuando en el último libro de ejército de Sexta seguía mencionándose como opción singular a los Mercenarios, y aparecía una referencia a los Exploradores de Scarloc (un auténtico guiño a los viejunos, pues era un regimiento de renombre de Tercera Edición). Aún podían aparecer.
Algo cambió con Séptima Edición. En el libro gordo había un buen número de páginas de trasfondo. Desgranando raza por raza. Pero ninguna mención a Tilea ni a los Mercenarios. Es más, cuando se hablaba de «otras razas» aparecían los Enanos del Caos, los Dragones e incluso Catai… pero ningún Mercenario, tan sólo un párrafo perdido en «otras naciones» compartido con Estalia. En la hoja de referencia de final del manual había «listas de ejército» (sin puntos ni opciones) de todos los ejércitos desde Quinta (incluidos los Enanos del Caos)… pero no Tilea ni los Mercenarios.
¿A qué se debe? Uno podría pensar que, dado que Alessio Cavatore (italiano) fue el principal impulsor de los Mercenarios, éstos dejarían de estar cuando se fuera. Pero es que él fue el autor del reglamento de Séptima…
Se trata de otro misterio sobre Warhammer. No tanto el por qué desaparecieron los Mercenarios, sino por qué se iban «mencionando» hasta desaparecer fulminados…