
Saludos, Señores de la Guerra.
Noviembre del ’96 fue un mes bastante especial. Es el primer número con periodicidad mensual de la revista, lo que indicaba que las ventas de la White Dwarf iban en auge. También fue un número especial porque era nueva edición del (entonces) juego estrella de Games Workshop en nuestro país, la quinta edición de Warhammer. Y fue un número especial porque regalaron dos miniaturas para inaugurar la edición: había números de la revista con la matriz de dos arqueros bretonianos, y había números con la matriz de dos arqueros eslizones. ¡Compra obligada!
La portada de la revista era precisamente la de la caja de Warhammer quinta edición. Es una ilustración que a mí me cautivó, obra de Mark Gibbons, aunque leyendo el trasfondo se hace un poco extraña – ni los lagartos son «malos» (como parece por el dibujo) ni tiene mucho sentido que estuvieran en Bretonia asediando un castillo. Aunque, bueno, «hay unas tablillas robadas» era la excusa habitual para reflejar un enfrentamiento entre lagartos y cualquier otra facción…





La sección de novedades era bastante escueta; algunas cosas del Caos para Warhammer 40.000, y la nueva edición de Warhammer junto a algunos añadidos para lagartos, bretonianos… y silvanos. También había el típico listado de tiendas, y el anuncio de trabajo que vimos en el número anterior.



Por la revista encontrábamos también la sección de Preguntas y Respuestas, dedicadas a varios de sus juegos.





En este número podíamos disfrutar de más trasfondo de Necromunda. No puedo deciros si es trasfondo nuevo o si es reciclado del reglamento o alguno de los libros, pero tener un cacho de trasfondo siempre es bueno para una lectura rápida y meterte dentro de los juegos.








Teníamos también una mini campaña para Space Hulk, para la cual se necesitaba una nueva casilla que se incluía en la revista para recortar. De nuevo, otra cosa que hacía especial este número es que no había un único regalo sino dos (algo poco habitual) y encima de un juego de especialista.








Obviamente, al aparecer nueva edición de Warhammer, se incluían las notas del diseñador. Era un resumen para indicar los cambios, qué se incluía en la caja, y algunas intenciones de futuro. Hablaremos en otro post más extensamente de la Quinta Edición.


En este número también se incluían las reglas para poder usar el Enano Blanco (que, como recordaréis, tuvo miniatura nueva por aquél entonces para celebrar el 200 aniversario de la White Dwarf… número 200 en UK, claro). Por si tenéis curiosidad, este artículo (y otros de este número de la revista) precisamente venía en la WD200UK (de Agosto).






Moviéndonos al cuadragésimo primer milenio, había un primer artículo hablando sobre el Caos, especialmente sobre Fabius Bilis.
















Y, siguiendo la tónica habitual, si en portada había un juego, en el interior había más contenido del otro; dado que la portada era de Warhammer, Warhammer 40.000 es quien se llevaba la mayor parte. Un extenso informe de batalla (¡16 páginas!) donde lucha el Caos (la «novedad» del mes) contra Orkos. No es complicado adivinar quién ganaba… Me encantan estos informes de batalla que mezclan gráficos «estratégicos» con fotos en campos de batalla ¡verdes! Nada de terrno baldío con sólo ruinas imperiales, aquí tenemos bosques, un río, edificios orkos… En esto creo que se ha perdido bastante variedad, la verdad.




Un artículo muy querido y muy recordado es este Stillmania. De la mano de Nigel Stillman, daba consejos sobre cómo coleccionar y pintar un ejército. Iba en contra del «cómpralo todo de golpe»; céntrate en un único ejército, planifica las compras y planifica la pintura. De aquí salió la idea del «ejército por tramos» del que hemos hablado tantas veces.



Tenemos aquí una nueva sección: ‘Eavy Metal, pero no galería de miniaturas (o no sólo) sino técnicas y trucos de la mano del maestro Mike McVey, uno de los pintores oficiales de Games Workshop de aquél entonces.



Y, hablando de ‘Eavy Metal, no podían faltar miniaturas pintadas por el estudio desperdigadas páginas con miniaturas, en concreto varias de Necromunda y unas motos de los Marines.






Teníamos seis páginas de «publicidad» de juegos: tres de las típicas (anunciando Warhammer 40.000, Space Hulk y Warhammer), y obviamente al ser la gran novedad del año, tres páginas sobre el juego de fantasía incluyendo foto a doble página del contenido de la caja.









Llegamos a la sección de catálogo y despiece, donde veíamos varias de las novedades (Marines Espaciales del Caos, Bretonianos y Lagartos de metal) junto a algunas que creo que no eran novedad (Predator, Ariel y más Marines del caos).





No podía faltar la sección de Venta Directa, indicando cómo funcionaba y con algunos códigos para poder hacer tu pedido.

Y, en este número y de forma excepcional, no teníamos una imagen de batalla, sino la otra parte de la caja de la quinta edición (para «desplegarlo»). Brutal ilustración, insisto.
Me cuesta seleccionar una única sección destacable este mes. Irónicamente, de la principal novedad es de lo que menos había; pero teníamos un extenso informe de batalla, una campaña, pintura, stillmania… Un número realmente bueno, para recordar.

Esta es otra de esas revistas White Dwarf que habré leído un millón de veces. Siendo adolescente, tampoco me llegaba para tener tantas de ellas, pero ésta es de las que sí me compré y leí y releí. Qué buenos recuerdos. Esa caja de 5ª edición fue la que me metió en Warhammer y me hizo dar el salto de las maquetas a los wargames.