Mis compañeros han explicado sus proyectos de verano (1, 2, 3), así que yo no voy a ser menos y os voy a dar el tostón con lo mismo. En este caso, mas que un proyecto es un chiringuito. Primero porque tengo un surtido de faena digno de un menú de fritanga típico de los chiringuitos de verano.
Y segundo, porque no le voy a poder dedicar todo el tiempo que quisiera a todo el conjunto. Mas o menos, como en un chiringuito de playa: terminas estando menos de lo que realmente te gustaría.
Además, tengo una buena noticia y una mala.




Hace ya unos cuantos lunes que estamos machacando a nuestros queridos enanos con