Saludos, Señores de la Guerra.
Seis años después de estrenar Ailens 2 El Regreso, una nueva película de la franquicia veía la luz. Algo previsible, pues las dos películas de Alien habían tenido mucho éxito y el final de la segunda, muy parecido al de la primera, abría puertas a una posible secuela. Se quería intentar volver al espíritu de la primera, es decir, Ripley y unos cuantos más enfrentándose a un único bicho en un ambiente oscuro, en vez de hacer una película bélica (al fin y al cabo los rusos ya no eran enemigos y las películas de acción por el momento habían dejado su gloriosa década).







