[Warhammer: El Escenario de la Semana] Batalla de Osterwald (IM vs OG)

Saludos, Señores de la Guerra.

Hace muchos muchos Miércoles, teníamos la tradición de intentar publicar un escenario histórico de Warhammer cada semana. Voy a ver si puedo recuperar la tradición. Hoy os propongo jugar un verdadero clásico, la última batalla de Azhag el Carnicero.

Os recuerdo que, aunque estos escenarios están diseñados para Warhammer usando Manuscritos de Nuth, es perfectamente viable jugar a cualquier otra edición, sea edición oficial o fan, o incluso otros juegos como The Ninth Age, Kings of War o Age of Sigmar.

Batalla de Osterwald

Imperio vs Orcos y Goblins, 2515

Situación histórica

Hablar de Osterwald es hablar de Azhag el Carnicero. 

La carrera de carnicería de Azhag empezó cuando era el jefe de una pequeña tribu orca en el Territorio Troll. Azhag inició firmemente su ascensión al poder cuando descubrió un artefacto mágico, la Corona de la Hechicería, en las ruinas subterráneas de la ciudad de Todtheim, una ciudad poseída por demonios en la frontera de los Desiertos del Norte.

A medida que la inconmensurable personalidad de Nagash iba haciendo notar su peso, Azhag iba dejando de ser él mismo. No obstante, pese a que la mentalidad de los orcos suele ser bastante simple, la de Azhag fue singularmente resistente a su influencia. Así, pese a todos sus esfuerzos, parecía que la corona maldita no era capaz de controlar al Kaudillo por completo. Sin embargo, Azhag y Nagash tenían una cosa en común: un ansia de conquista y poder que el Señor de la Guerra Orco estaba ahora en posición de saciar. Por ello, la corona se limitaba a guiar a Azhag con consejos susurrados o súbitas descargas de poder arcano. La brutalidad típica de cualquier Orco, aumentado por la maligna astucia y la oscura hechicería de la corona de Nagash, eran una combinación irresistible y mortífera.

Al principio, los orcos solo se dedicaban al pillaje y al saqueo sin oposición por las tierras de Ostermark, dándose grandes banquetes con las pocas bestias que los lugareños habían criado cuidadosamente durante el crudo invierno; finalmente, gran parte de los habitantes del territorio se vieron obligados a huir hacia el Oeste en medio de la nieve. Pero con la llegada de los ejércitos imperiales Azhag pudo demostrar que con su inusual combinación de fuerza y cerebro, nada podía detener a los pieles verdes.

Fue en la Batalla de la Colina del Carnicero donde Azhag obtuvo el apodo por el que se le conocería en las generaciones posteriores: “El Carnicero”. La batalla comenzó cuando Azhag desplegó su horda en tres cohortes independientes, que rápidamente rodearon el enemigo, atrapándolos en pinza. Además de de efectuar un despliegue astuto, algo impropio de un Orco, los acontecimientos que siguieron hicieron que Azhag se ganara un lugar de entre los enemigos más odiados de la humanidad. Tras asegurarse su lugar en la infamia, la horda de Azhag prosiguieron con su camino de destrucción por el Imperio. Después de arrasar Bechafen, la horda se dirigió al Oeste, hacia las Montañas Centrales y Ostland, atravesando el río Talabec por el viejo puente de Rinn.

Terminada la batalla, tribus de orcos salieron del Bosque de las Sombras haciendo aún más grande la horda de Azhag. De todas formas, el Conde Elector realizó una gran defensa en Wolfenburgo y la ciudad resistió el empuje pielverde. Frustrado por esta media derrota, Azhag lideró a su ejército hacia el sur, donde la horda sembró la destrucción y arrasó la ciudad de Forstich antes de girar al este a través del Gran Bosque y hacia Ostermark otra vez más. Pero lo que no sabían los orcos, es que esta vez el ejército del propio emperador se aproximaba desde el sur, liderado por uno de sus mejores generales, el Mariscal Otto Blucher.

Resumen

En esta batalla, Azhag el Carnicero y su enorme ¡Whaaagh! se enfrentan a los imperiales en una última defensa.

El campo de batalla

Esta batalla se libra en un terreno de 120x180cm. 

Divide el campo en seis secciones de 60x60cm. En el centro de cada una coloca un elemento de escenografía siguiendo la tabla de Reinos Humanos, dispérsalo con el dado de artillería y dispersión.

Los ejércitos

Esta batalla se juega a 3.000 puntos por bando.

El bando Imperial debe contener como Comandantes a Karl Franz el Emperador montado en Garra de Muerte, y a Werner von Kriegstadt, Gran Maestre de los Caballeros Pantera. Debes contener, también, a una unidad de 10+ Caballeros Pantera (donde estará Werner). 

El bando pielverde debe contener, al menos, a Azhag el Carnicero. El ejército debe contener al menos 2+ unidades de Goblins Nocturnos (la tribu de la Montaña del Ojo Rojo) y dos unidades de Goblins Silvanos (ejército del Gran Bosque). No puede contener más personajes Goblins que personajes Orcos, y no puede contener más Chamanes (y Grandes Chamanes) que personajes Guerreros (Azhag se queda fuera del recuento).

Despliegue

Se usa despliegue alterno, empezando por el jugador imperial.

Tras el despliegue, el jugador pielverde puede redesplegar una unidad (cambiar su posición siempre dentro de la zona de despliegue pielverde).

Quién va primero

Dado que es Azhag quien realiza el ataque, juega primero.

Duración

La partida dura seis turnos.

Condiciones de victoria

Cuenta los puntos de forma habitual (bajas, estandartes, General) excepto que no se cuentan los cuadrantes.

Reglas especiales

El destino del Gran Maestre. Werner von Kriegstadt repite las tiradas para impactar contra Azhag.

¡Whaaagh!. Los pielesverdes están eufóricos con este Whaaagh, así que mientras Azhag siga con vida, son inmunes a pánico, y pueden repetir los chequeos de miedo y terror. Además, los orcos y los goblins (no las monturas, gigantes, snotlings…) pueden repetir las tirada para impactar en los turnos en que declaren carga, para reflejar el ímpetu con el que luchan.

Ez el líder. En el momento en que Azhag muera todo el ejército pielverde debe hacer un chequeo de pánico y tendrá L-1 a todos los efectos.

Desarrollo histórico

Fue en la Batalla de Osterwald donde Azhag encontró su final a manos del ejército del emperador. Los dos ejércitos se encontraron cerca de la villa de Osterwald donde, tras una gran batalla cuerpo a cuerpo, los orcos fueron derrotados y echados del campo de batalla. Pronto al empezar la batalla, para contrarrestar una carga de los Caballeros Pantera, Azhag ordenó a Komekráneoz lanzarse hacia la zona donde el combate era más cruento. La corona, furiosa por la ruta de rodeo que estaba dando la invasión desde hacía días, buscó controlar la mente de Azhag de manera más completa. El subsiguiente duelo de voluntades distrajo al Kaudillo Orco, y en ese momento de debilidad fue aprovechado por Werner von Kriegstadt, Gran Maestre de los Caballeros Pantera, para matarlo, dejando al ejército orco sin líder y muy desmoralizado delante del feroz ataque imperial.

Éste fue el final de Azhag y de su ¡Waaagh! De un simple soplo, la horda orca había sido derrotada, y después de la batalla se dispersó por las colinas y los bosques más cercanos. La Corona de la Hechicería fue recuperada y llevada de vuelta a Altdorf por el Gran Teogonista de Sigmar que la colocó en la más profunda sala del templo donde estaría guardada para ocultarla por toda la eternidad tras robustos cerrojos de hierro y poderosos hechizos de protección.

Jugando con otros ejércitos

Esta batalla histórica es para reflejar un enfrentamiento demasiado peculiar como para poder usar otros ejércitos.

Acerca de Namarie

Multifriki, aficionado al cine, a los cómics y a los wargames, en especial Warhammer (Fantasy). Co-creador de Cargad y creador de los Manuscritos de Nuth.

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