
Saludos, Señores de la Guerra.
Este mes he jugado dos torneos (algo que no hacía desde… mucho): uno de Warmachine en Plan B (este), y otro de Warhammer 6ª Edición (este)… El denominador común de ambos torneos fue que no eran «a ver quién es mejor» sino una excusa para hacer varias partidas en un día. Y eso se notó. OJO, no tengo nada en contra de los torneos competitivos, para quien le guste. A mí personalmente no me convence (aunque en Octubre pienso jugar uno). Como me comentaron ayer, los torneos-torneos son para ver cosas como, en uno de 40k, de 10 ejércitos 4 son necrones con LA MISMA lista (sin variar siquiera los objetos mágicos). O sea, REALMENTE existe esa gente que se copia las listas de internet y se compra lo de esa lista… Yo ahí no veo ningún reto. Prefiero mil veces enfrentarme a un ejército «bajo par» que se llaman, temáticos, que uno afilado con cosas incongruentes. Pero a lo que íbamos, a los dos torneos que he jugado…






