Saludos, Señores de la Guerra.
En los últimos años (bueno, los últimos 10 años XDDD ) ha ido cambiando mi percepción y actitud respeto a las miniaturas. Antaño, que mi faceta jugona estaba muchísimo más activa que ahora (donde juego a poco más de una partida al mes a lo-que-sea) era comprador compulsivo de miniaturas. Lo reconozco. Me ganaba bien la vida (claro que trabajando más de 60 horas semanales y sin hipoteca ni coche ya podía) y una parte importante del sueldo se iba en frikadas, entre ellas miniaturas. Si quería tener dos unidades de Goblins Nocturnos intentaba conseguir Goblins Nocturnos (a buen precio) de donde fuera. (Eso explica cómo acabé con más de 200 gobbos en mi haber, por cierto). Pero con el tiempo, esto cambió…







