Pues otro mes más en el que nuestros amigos de Last Sword nos ofrecen en sus Patreons STL’s para imprimir, diseños que luego están a la venta en su tienda online. Este mes tenemos un montón de miniaturas muy chulas (ya, como siempre… lo sé…).
Como cada mes (aunque debería recuperar la costumbre de publicar esto a principio de mes en vez de a final), nuestros amigos de Last Sword nos ofrecen en sus Patreons STL’s para imprimir, diseños que luego estaán a la venta en su tienda online.
Desde hace poco, Last Sword tienen cinco niveles de aportación. The Squire (1.50$ al mes) te da una miniatura al mes. Así, una mini, aleatoria de sus novedades (este mes es un dracohierro), para que puedas comprobar su calidad. Hay tres de 10$ al mes por si te interesa únicamente una de sus ambientaciones: Adventurer (miniaturas históricas), Bannerman (fantasía) y Crusader (ciencia ficción). Y el nivel completo es Sovereign, donde tienes las novedades de sus tres líneas por 27.50$ al mes.
Ahora, vamos a ver las novedades de este mes de cada una de las tres categorías…
Vamos como cada mes con nuestros amigos de Last Sword y sus Patreons. Recordad, por si queda algún despistado, que los mecenas recibimos STL’s para imprimir, y esas novedades pasan a estar luego a la venta en su tienda online.
Ahora, al lío. Por si no lo sabíais, desde este mes Last Sword también han entrado en un universo futurista, siempre con su toque personal. Ya veremos en qué consiste, pero os adelantamos que desde este mes tienen un nuevo nivel de Patreon (Sovereign, en nuestro idioma Soberano, que tiene más solera) que, por 22€ al mes, te llevas todo de sus tres líneas (histórico, fantasía y futuro). Este mes son más de 70 miniaturas (STL’s) por 22€.
Reclutados entre toda la población de la Antigua Terra, parecía que no tenían un origen distintivo pero sí un carácter común: la agresividad. Solo los reclutas más belicosos y violentos, casi al borde de la locura homicida, eran reclutados para esta legión.
Se sabe que participaron en la liberación de Sa’Afrik pero que, tras los primeros enfrentamientos, esta joven y reducida legión fue puesta en la reserva.
La Legión continuó reclutando y entrenando mientras finalizaba la unificación y empezaba la Gran Cruzada. Los años pasaban y la legión seguía en reserva, aumentando cada vez más sus números. Con el tiempo, adoptaron el nombre de “Los Perros de la guerra”, siendo su símbolo un mastín rojo sangre.
Los iniciados para la décima legión, con el tiempo conocidos como “caminantes de tormentas», fueron reclutados de toda Terra y, en especial, de la provincia de Albia a finales de las guerras de unificación. Esta legión vio sus primeros escenarios bélicos en las guerras por el sistema Sol y, más tarde, continuó con el resto de la Gran Cruzada enfrentándose a razas xenos como Lyasex y los Orcos.
Conocidos solo como la Novena legión, vieron sus primeros campos de batalla a final de las Guerras de Unificación, cuando paulatinamente fueron substituyendo, como el resto de legiones, a los Guerreros Trueno. Eran tropas de choque, brutales, especializadas en el combate cuerpo a cuerpo y, si bien su armadura era de color gris, no solía pasar mucho tiempo hasta que acabara de color rojo. Al quitarse los cascos se podía ver un semblante alegre y hermoso que rompía por completo con sus tácticas brutales, sin embargo, al pasar el tiempo se ganaron el sobrenombre de “Los devoradores de cadáveres”, por la costumbre de comerse a los muertos tras la batalla.
Bajo las ciudades de Terra, existían mazmorras que jamás eran bañadas por la luz del sol. La gente encarcelada allí se alimentaba de las sobras de los que vivían en la superficie.
Lo peor de lo peor de la sociedad era arrojado a aquel lugar. Asesinos, violadores, enfermos mentales… que, tras años de no ver la luz del sol, fueron adquiriendo características como la piel blanca y unas pupilas más grandes que les permitía ver mejor bajo tierra. La VIII Legión se reclutó entre parias de la sociedad.