Saludos, Señores de la Guerra.
Walt Disney no siempre ha sido la todopoderosa creadora de Frozen y Pixar. Ha tenido sus épocas oscuras en las que experimentaba con otros géneros. Desde finales de los ’70 a finales de los ’80 fue una «época oscura» de Disney. El motivo es el cambio de ocio, hasta los ’70 las películas infantiles y juveniles eran prácticamente las de animación, sin que pudieran ver películas más serias; sin embargo desde finales de los ’70 aparecen muchas películas «de personas» orientadas (o que gustaban mucho) al público juvenil e infantil. Hablamos del Superman de Donner, de Star Wars, Indiana Jones, ET, los Goonies, Exploradores y demás. El ocio infantil también introducía mundos de fantasía gracias a Dungeons & Dragons y «secuelas» (como Tunnels & Trolls, que se veía en ET) por lo que la Disney intentó películas más fantásticas (Taron y el Caldero Mágico) y, sobre todo, películas «de personas» que pudieran ver los niños de fantasía y ciencia ficción. Hablamos de Tron, de El dragón del lago de fuego, o de El Abismo Negro.







