
Saludos, Señores de la Guerra.
Si hay un personaje icónico en la historia de Games Workshop (con permiso del Enano Blanco) es, sin duda, Thrud el Bárbaro. Thrud fue una creación de Carl Critchlow que hizo con 18 años en un fanzine llamado Arken Sword, inspirado en el Conan de Robert E. Howard y en las películas de Arnold Schwarzenegger. Critchlow respondió a un anuncio de Games Workshop, que buscaba alguien para dibujar cómics en la White Dwarf. Y así, en el número 45 (Septiembre de 1983) aparecía la primera historieta de Thrud el Bárbaro en la que se cargaba a todos sus amigos cuando intentaban hacerle una fiesta sorpresa de cumpleaños, al pensarse que era una emboscada.
Desde entonces las historietas de Thrud fueron apareciendo en la White Dwarf de forma habitual (hubo hasta un cómic recopilando sus aventuras, editado en 1987). Como personaje importante, tuvo varias versiones en miniatura (las que veis ahí arriba, imagen de Collecting Citadel Miniatures), y creo que casi todas ellas ediciones especiales.
La White Dwarf 50 tenía entre otras cosas perfiles para usar personalidades de la White Dwarf en AD&D y Runequest, como el Enano Blanco, Gobbledigook o Ian Livingstone (sí, perfil de Ian Livingstone en Dungeons & Dragons); no podía faltar Thrudd (la miniatura salió al mes siguiente, Marzo de 1984; es la primera de la foto).
En los juegos de la propia Games Workshop la única aparición (que yo sepa) de Thrud ha sido en Blood Bowl, apareciendo como personaje estrella desde la primera edición.

Más tarde Games Workshop abandonó al bárbaro, pero su creador (y muchos fans) creía que aún tenía potencial. El año pasado incluso se editó una novela gráfica, pero no sé si era recopilatorio de su antigua época o todo aventuras nuevas. En la Wikipedia podéis encontrar más información.