Continuamos Catalogando Warhammer. De los Enanos hubo un post hace cinco años en el que hablamos de la caja PSB3 (la caja para tener muchas miniaturas de plástico en 1988). Pero hubo muchas otras miniaturas de enanos anteriores… Empezaremos por las «recicladas» de El Señor de los Anillos.
Sí, tal y como lo leéis. Citadel, la famosa marca de «material de hobby» de Games Workshop, dejará de existir en no mucho tiempo. Tal como dijeron la semana pasada en Warhammer Community, cambian la marca a Warhammer Colour.
¿Por qué? Los de márketing en GW sabrán… Mi teoría es que hace unos diez años debieron tener la brillante idea de «Oye, dado que el nombre Games Workshop tiene mala fama, pero el de Warhammer tiene buena, ¿y si cambiamos el nombre de las tiendas a tiendas Warhammer?«. Y, bueno, entiendo que habrán pensado lo mismo con las pinturas, si los juegos se llaman Warhammer, si las tiendas se llaman Warhammer, ¿por qué no llamar Warhammer a las pinturas?
En fin, no es un gran cambio, pero me resulta extraño. ¿Qué pensáis vosotros?
Sí, vamos a por otra entrega de esta serie de artículos en los que desgranamos la revista White Dwarf de hace 30 años. Por si hay alguien recién llegado al hobby, comentaros que en el siglo pasado (y a princpios de este) Internet estaba pero no era la principal fuente de información, sino los medios tradicionales (como las revistas). Games Workshop (la empresa creadora de todos los juegos de la marca Warhammer) editaba una revista que era la mejor forma de estar atento a las novedades de sus juegos. Y en este blog intentamos repasar la revista que había en las tiendas (e, incluso, en algunos quioscos) hace exactamente 30 años para ver cómo ha cambiado (¡o no!) el hobby. Hay más historia, pero con esto os vale para saber de qué van estos posts 😉
La portada de este número 15 era parte de la ilustración de la caja de un juego nuevo ambientado en el cuadragésimo primer milenio llamado Necromunda (aquí tenéis más información del juego), obra de Geoff Taylro (otra vez). Como podéis ver, esta revista traía como regalo una miniatura de Necromunda, No es que regalasen muchas miniaturas en la vieja revista, pero de vez en cuando había una y este fue un caso.
Por peticiones diversas, retomo esta serie de Catalogando Warhammer. Es el primero que incluirá miniaturas de The Old World, así que es bastante especial. Vamos con los Reyes Funerarios, en concreto sus personajes especiales…
Con unos días de retraso, pero aquí está mi resumen mensual. Este Febrero ha sido algo atípico. Veréis… he estado en tierras de Khemri desde el Sábado 21 hasta anteayer (sí, pasé algo de nervios por el tema bélico), visitando de Sur a Norte: Abu Simbel, Philae, Karnak, Luxor, para terminar en Cairo. Y sí, ¡me llené una botellita de arena del Sáhara para decorar las peanas de mis Reyes Funerarios con arena real del desierto!
No es para daros envidia sino contexto 😉 he «perdido» dos fines de semana este mes de pintura, de ahí que haya pintado tan poco. Por otro lado, dado que volví el Domingo y ayer tuve que volver a la oficina, no pude hacer fotos, y ha sido esta mañana cuando (por fin) he podido hacer fotos de las minis que pinté en Febrero, las que veis ahí arriba. Mirando los «grandes números», este mes han entrado tres miniaturas de parte de Combat Patrol: el Dread orko, el Kahl de los Votann, y Haarken Reclamamundos de parte del Caos. Pero al (re)empezar a pintar Warmachine me entró el gusanillo y me dí un garbeo por alguna tienda online buscando miniaturas viejunas de WM. Han caído en mis garras la Dotación de Salvadores de Explosión Solar (3 minis), un Vengador (siervo ligero) y un Guardián (pesado), todo de Menoth. Me he pillado también un Nemo (Cygnar), una Vieja Bruja (Khador, 2 minis), un Cazador de Hombres (Khador) y el «battlegroup» nuevo de Cryx (bueno, nueo nuevo no, el de mk3 creo, que son 4 minis). Por último, me he impreso un «yo» (Ingeniero de Last Sword). Esto arroja un total de 18 miniaturas que han entrado en la cola de pintura. No son muchas y en un mes normal eso implicaría un balance positivo, pero este Febrero con sólo dos findes de pinceles, implica que tengo 8 miniaturas más por pintar que hace un mes. Cachis.
Ahora, si me acompañáis a ver lo que he pintado este mes…
¡Hola! Paso por aquí para compartir con vosotros este articulo de The Brush Flo:
Estaba bloqueado. Mi estudio de hobby parecía un cementerio de proyectos inacabados, con un ejército del Señor de los Anillos acumulando polvo desde hacía meses. Cada vez que lo miraba, calculaba las horas que me llevaría pintarlo y perdía el interés al instante. Ningún esquema de colores me inspiraba. Las miniaturas, por muy detalladas que fueran, no lograban motivarme. Así que allí seguían, abandonadas. Como tenía que ser.
Entonces llegó Zombicide. Cincuenta zombis idénticos, y de repente, sentí el impulso de pintarlos. ¿La razón? No era el modelo en sí, sino el método. No tenía motivación para pintar las últimas miniaturas de Games Workshop, pero pintar cincuenta veces el mismo zombie, eso sí.
Ve a entenderlo …
Inspirándome en la caja del juego decidí ir con un esquema de fuego nocturno.
Quería ser eficiente. Decidí pintar el ejército con sólo dos colores principales y una esponja. Nada de capas interminables, ni degradados perfectos. Solo aplicar, difuminar y repetir.
Y funcionó. Tanto que me motivó a retomar el ejército de Dunlendings de El Señor de los Anillos, el mismo que había dejado a un lado meses atrás.
Hola, ¡exploradores de Lustria y nostálgicos de Old Hammer!
Soy El_Anteko y, si tienes muy buena memoria, tal vez recuerdes el artículo sobre Marco Colombo y su compañía. Me uno a la comunidad de Cargad.com para hablaros un poco sobre mi nuevo mercenario ogro al servicio de la expedición estaliana.
Resulta que tenía ya desde hace un tiempo curiosidad por probar a esculpir desde cero una mini, y aproveché un regalito en forma de masilla Sculpey Firm para, por fin, animarme. Así que, ¿por qué no empezar por un modelo grande y relativamente sencillo y añadir un ogro a la compañía?
¡Vamos a ello!
Concepto
El concepto es sencillo: un ogro comehombres, concretamente bajo el mando de los exploradores de Lustria. Por lo tanto, debe tener detalles en la indumentaria que lo vinculen a las expediciones de Marco Colombo; o sea, con un toque de conquistador estaliano.
Debe cargar un enorme cofre lleno de riquezas, ayudando así a sus camaradas a transportar los tesoros. También debe llevar algún trofeo de los hombres lagarto, lo cual añada narrativa a la miniatura. Me gusta que mis miniaturas tengan una facción rival claramente visible. En el caso de los exploradores de Lustria, obviamente tenían que ser los hombres lagarto, así que no pienso escatimar en eslizones muertos en algunas peanas y otros detalles similares.