Saludos, Señores de la Guerra.
Os habréis dado cuenta que hace ya unos años que Games Workshop está editando libros de ejército de Warhammer sin sacar todas las miniaturas nuevas que tocaría. Así, por ejemplo, sacaron el libro de Demonios del Caos, en el cual había unidades que todavía no tenían miniatura (y, pese a que saquen algunas en un par de meses, faltarán todavía). Faltan personajes de Hombres Lagarto, el Templete del Caos, el topo gigante de los Skaven y muchas de las unidades de Bestias del Caos. Y con Warhammer 40.000 pasa lo mismo… Esto forma parte de la política de Games Workshop, ya que hacer una miniatura (moldes y tal) cuesta tiempo y dinero.
A priori se puede pensar que es una putada. Y lo es; ya que para la gente que no suele hacer conversiones (aunque en ocasiones podemos usar miniaturas de otras marcas, a no ser que seas un fanboy), no poder disponer de todo el ejército es un factor en contra. Incluso es probable que más de uno haya decidido no hacerse un ejército porque faltan miniaturas.
Sin embargo, ésto tiene una consecuencia (creo yo) positiva. El Efecto Gamusino hace que cuando sale un ejército aparezcan muchas miniaturas de ese ejército, pero luego ese ejército queda desierto durante años. Aparte de los clásicos ejércitos desaparecidos (Enanos del Caos, Mercenarios) que desde el siglo pasado no tienen miniaturas nuevas, ¿cuándo fue la última miniatura nueva para Reyes Funerarios? Cuando salió el libro. ¿Y para Elfos Silvanos? Lo mismo. Sin embargo, con esta estrategia, pueden ir sacando oleadas de miniaturas aunque no sea el último ejército que ha salido, con lo que sacian algo la sed de novedades de los jugadores de un ejército. Aunque reconozco que la mejor opción sería un intervalo de espera menor entre ediciones del libro de ejército.
Mi opinión es que ambas estrategias (sacar todas las miniaturas de golpe, o en oleadas) tienen su parte buena y su parte mala. ¿Qué opináis vosotros?







Saludos, señores de la guerra.