Vista la proliferación de post de tácticas de dudosa índole y procedencia, y tras observar los despropósitos cometidos (perpetrados?) por estas nuevas generaciones del BloodBowl electrónico (juego deplorable donde los haya en el que no puedes insultar a tu rival a la cara ni obligarle a disfrutar de tu aliento alcohólico…) he decidido ponerme de nuevo las pantuflas, acomodarme en la sala de estar que he hecho de vuestras mentes (en algunos casos, del simple hueco de vuestros cabezones) y deleitaros con una guía de uso de uno de mis mediocres y queridísimos equipos: los humanos.








