Otro mes que termina, otro post de Escalada de mi parte. Tras ver la de ExorQuest ayer, esta queda como «cantidad más que calidad», pero no todos tenemos su talento y paciencia 😉
Saludos, heraldos del emperador. Como ya es bien sabido, la gente de GW nos ha ido enseñando en su página de la comunidad guarjameraadelantos del contenido de la nueva caja de su juego estrella, Warhammer 40000. Lo que os traigo hoy es producto de la mente de los brillantes tecnosacerdotes de Marte y de los bribones Arlequines.
Hola de nuevo, amigos de chupar pinceles remojados en agua negra! Un mes más, dispuestos a recopilar los (pocos) avances de vuestro amigo Pakulkan en el pintado de moñecos minúsculos (MM).
A inicios de mes hicimos un llamamiento para que pintáseis vuestros monstruos, y la respuesta ha sido muy positiva. Vamos a publicar los monstruos que habéis pintado 🙂
Seguimos explorando la Stillmanía y profundizando en sus principios. En el post de hoy hablaremos sobre el estilo de juego, a partir del artículo de Nigel Stillman al respecto en la White Dwarf (alrededor de 1996 si no me equivoco), que os traigo aquí traducido del inglés. Tengo que decir que la labor de traducción ha sido laboriosa, pues aunque Stillman se expresa muy bien en inglés, utiliza bastantes sinónimos y expresiones que requieren una lectura atenta para captar lo que quiere decir, y que en español no quedan «tan bien». El artículo en cuestión forma parte de la sección habitual de Stillman, llamada Stillmania. The Epitome of Warhammer. Or, does fun still exist? (Stillmania. El epítome de Warhammer. O, ¿existe aún la diversión?), y habla sobre el estilo de juego, critica ciertos estilos donde ve una falta de imaginación, y explica cómo jugar al completo teniendo ejércitos pequeños no perdiendo nunca el sentido de una batalla. Pincha en seguir leyendo.
La historia de la VII Legión es corta antes de la unión de su primarca.
Una de las cosas más destacadas era que sus reclutas procedían de toda
Terra, y no importaba el continente, la etnia o el estrato social al que
perteneciera. Reclutaban incluso en zonas que otras legiones consideraban “suyas”
e, incluso en la actualidad, son el único capítulo que recluta en Terra.
El primarca se les unió al poco de empezar la Gran Cruzada, cuando más de la mitad de la Legión aún eran reclutas. Esto permitió que se formase un lazo muy estrecho con su primarca, creciendo y aprendiendo juntos.